La CIG se moviliza en Vigo en solitario contra el preacuerdo del metal: «UGT e Comisións vendéronse aos patróns»

La Voz VIGO / LA VOZ

VIGO

La protesta de trabajadores a su paso por Beiramar
La protesta de trabajadores a su paso por Beiramar Salvador Sas | EFE

Las asociaciones empresariales defiende el aumento salarial e insta a «volver a la normalidad» en los centros de trabajo

19 may 2026 . Actualizado a las 18:04 h.

La Confederación Intersindical Galega (CIG) volvió este martes a las calles de Vigo para mostrar su rechazo al preacuerdo del convenio del metal de la provincia de Pontevedra, alcanzado entre la patronal y los sindicatos CC. OO. y UGT, a quienes acusa de haberse «vendido». La central nacionalista considera el texto «insuficiente» y mantuvo su convocatoria de huelga en solitario. Cerca de un millar de personas se manifestaron desde el astillero Armón, en Beiramar, hasta la Delegación de la Xunta, en la plaza de la Estrella, coreando consignas como «Convenio digno para o metal», «A loita é o único camiño» o «UGT e Comisións vendéronse aos patróns». La marcha recorrió las inmediaciones del Puerto de Vigo entre gritos y petardos.

La protesta contrasta con las tres jornadas de huelga previas, que sí fueron secundadas conjuntamente por CIG, CC. OO. y UGT, antes de que las dos últimas centrales avalaran el preacuerdo en sus asambleas. El secretario comarcal de CIG-Industria, Xulio Fernández, aseguró que el sector «non está nada contento» con lo firmado, algo que, según él, demuestra la elevada participación en la movilización. Fernández criticó que el convenio tenga una duración de cuatro años, un periodo que considera «excesivamente longo» y que, a su juicio, deja a los trabajadores «atados» sin margen para reclamar mejoras.

También rechazó los topes salariales incluidos en la cláusula de garantía vinculada al IPC y lamentó que algunas mejoras «só afectarán a grandes empresas». Añadió que esperaba una jornada intensiva durante al menos cuatro meses al año y que finalmente solo se garantiza en julio. Asimismo, reprochó que no se hayan abordado cuestiones como los fijos discontinuos o la subcontratación, que calificó como «foco» habitual de problemas de salud laboral. Fernández afirmó que existe «división» entre delegados y afiliados de CC. OO. y UGT, y aseguró que algunos trabajadores están planteándose cambiar de sindicato, aunque reconoció que, con la firma de estas dos centrales, el convenio podrá entrar en vigor.

Por su parte, la patronal del metal —integrada por las asociaciones Asime, ATRA e Instalectra— llamó a que la «normalidad» vuelva a las empresas tras semanas de conflicto. En un comunicado, recordó que el convenio suscrito es «de obligado cumplimiento» y que cuenta con la mayoría necesaria en la mesa negociadora. Las organizaciones empresariales denunciaron «intentos antidemocráticos de manipulación y amenazas» en empresas y polígonos, y señalaron, en referencia a la CIG, que «parece que algunos no aceptan la decisión libre y democrática de los trabajadores y de los sindicatos y patronales más representativas del sector».

La patronal defendió que el texto incorpora «importantes mejoras» y vuelve a situar al convenio del metal de Pontevedra como «referente en España». El preacuerdo establece una vigencia de cuatro años, entre 2026 y 2029, una subida salarial del 15 % en ese periodo y una cláusula de garantía salarial vinculada al IPC, sin tope en 2026 y con un límite del 2,5 % en los tres años siguientes si la inflación supera lo pactado. También incluye el abono de uno de los pluses de trabajos especiales en astilleros y centros de reparación, jornada intensiva al menos en julio y una diferenciación salarial entre oficiales de primera y segunda mediante incrementos adicionales en 2028 y 2029.

La CIG rechazó el documento por considerarlo insuficiente, principalmente por la duración del convenio y por el tope del 2,5 % en la cláusula de garantía salarial. El sindicato mantuvo la huelga prevista para este martes y se manifestó en Vigo coincidiendo con el arranque de la feria del naval Navalia.