Bélgica confirma la declaración del narco en prisión que envío 1.250 kilos al puerto de Vigo
VIGO
El juzgado de Vigo espera desde hace nueve meses que declare el acusado
19 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Un cúmulo de circunstancias en Bélgica, unido al por sí solo avance pausado de la justicia comunitaria, provocaron que el ciudadano belga Annot Michel Cachibb no compareciera todavía por videoconferencia para responder ante el Juzgado de Instrucción número 4 de Vigo por el delito este juzgado pretende sentarlo en el banquillo de los acusados. Annot sería el responsable de enviar en enero del 2025 al puerto de Vigo 1.250 kilos de cocaína que gente a sus órdenes debía recoger con la ayuda de colaboradores a sueldo en Galicia y Vigo.
El juzgado instructor de Vigo solicitó hace nueve meses la declaración por videoconferencia sin que hasta el momento se realizara. Y no sería por la insistencia del propio juzgado a través del enlace de la Carrera Judicial de España en este país centroeuropeo, que no ha dejado de recordar a los colegas en el país la necesidad de realizar esta declaración para finalizar el caso y enjuiciarlo. Pero la demora responde a dos factores: la jueza que recibió inicialmente la comisión rogatoria se ha jubilado, y el juez que suplió esa plaza todavía no le ha dado luz verdad. Pero la insistencia, añaden fuentes judiciales, ha tenido al fin respuesta con el compromiso de sentar este mismo mes a Annot Michel Cachibb frente a una webcam para comparecer ante el juzgado.
Ya si declara o guarda silencio será una decisión de este particular acusado, que en su primera declaración, poco después del decomiso del alijo y arresto del resto de implicados, ya guardó silenció. Lo único seguro es que Annot Michel Cachibb no desaparecerá por fugarse o no comparecerá porque le ha surgido otro compromiso. La particularidad de Annot es que se encuentra en prisión desde hace años por diferentes delitos; de ahí que su condición de organizador del alijo que se requisó en Vigo sea todavía más singular porque gestó todo a través de un teléfono móvil estando en prisión y sin que se puedan utilizar estos dispositivos.
Los muros de la cárcel no impidieron que Annot se alienara con los proveedores en Sudamérica para organizar las condiciones del envío, precios o que un representante de los proveedores viniese a Vigo para atestiguar que todo se hacía bien. A mayores, gestionó con su gente de confianza en Bélgica, fuera de prisión, que se desplazaran a Vigo para organizarlo todo. Y por último, sin saber que sería su guillotina procesal, entabló bajo el alias digital de Cid Campeador conversaciones por mensajería encriptada con personas que garantizaban retirar la mercancía del puerto de Vigo.
Annot nunca imaginó que ese interlocutor oculto tras mensajes escrito era la unidad de agentes encubiertos de la Policía Nacional, y el inicio de un nuevo cargo por narcotráfico que podría prolongar su estancia en prisión. El caso, ya solo curioso por la condición de Annot, principal investigado, se volvió más sonado porque todos los detenidos en Vigo, con pasaportes belgas y albaneses, quedaron en libertad por errores de forma en la investigación; que no implica que estén absueltos. Al contrario, irán a juicio, pero sin estar en prisión provisional. Dejaron la cárcel hace casi un año y viven en España a la espera de ser juzgados. Solo, curiosamente, está en prisión Annot, pero por otros delitos.
La trama atribuida a este preso belga evidenció, durante los meses que fueron investigados en España antes de los arrestos, poderío económico, sofisticación tecnológica al realizar sus movimientos financieros mediante criptomoneda y una relación estable con los proveedores de la droga en Colombia para garantizar el envío regular de portes y más portes a un precio medio de 21.500 euros el kilo.