El camionero de Málaga que recogió en Vigo 651 kilos de cocaína que le entregaron policías encubiertos: «Consumo desde los 16 años, cinco gramos diarios»
VIGO
Los abogados piden, alternativamente, una condena por tentativa de tráfico de drogas. El agente de la DEA que facilitó la operación antidroga no compareció a declarar, lo que generó protestas del fiscal y de los abogados
18 may 2026 . Actualizado a las 13:11 h.El juicio al camionero de Málaga y tres cómplices que recogieron en Vigo dos palés «contaminados» con 651 kilos de cocaína, que les entregaron policías infiltrados en el Puerto de Vigo, ha finalizado este lunes. Los abogados de los cuatro acusados piden, alternativamente, una condena por tentativa de tráfico de drogas. También protestaron por la incomparecencia a declarar en el juicio del agente de la DEA que propició la operación antidrogas.
Los cuatro acusados, que supuestamente viajaron desde Málaga a Vigo a recoger el alijo con un camión y dos coches lanzadera, declararon solo a preguntas de sus abogados al final del juicio. Todos negaron conocer al supuesto líder de la trama, Damián R.U., que está fugado y declarado en rebeldía y que era el quinto acusado en el juicio.
El camionero solo declaró que era y es consumidor de drogas a día de hoy: «Empecé a fumar a los 13 años, a los 14, porros y pastillas, a los 16, cocaína, en esas fechas [de los hechos] consumía cinco gramos diarios».
Uno de los ocupantes del coche lanzadera aseguró que le propusieron un trabajo en Vigo y no sabía nada de la droga: «Fui cabrero, mi vida laboral es la construcción, no oí ni una palabra de la droga, estuve en la nave alejado y al jefe lo conocí por una foto en el periódico».
Otro escolta explicó que le engañaron con una falsa oferta de trabajo como montador de paneles de pladur: «Estoy en el desempleo, soy camarero, montador de pladur, me empleé en la hostelería, estaba buscando ofertas de montador de pladur y subí a Vigo a realizar el trabajo, pero no había nada, también le pasó lo mismo a más gente»
El agente de la DEA que facilitó la operación antidroga de Vigo no compareció a declarar, lo que generó protestas del fiscal y de los abogados. El tribunal indicó que la comparecencia era «de imposible práctica».
La Fiscalía mantuvo sus conclusiones a definitivas con la salvedad de poner a disposición de la Justicia los 48.000 euros decomisados en la casa de un familiar de un implicado en la red.
En la fase final del juicio declararon más agentes encubiertos que sacaron del Puerto de Vigo una carga de plátanos procedentes de un contenedor desembarcado de un barco de Sudamérica y que contenía dos palés con 651 kilos de cocaína. La red policial de agentes infiltrados almacenó los palés en una nave industrial a la espera de que llegase el camionero de Málaga a recoger el alijo. Tras efectuar el intercambio, los agentes antinarcóticos cayeron sobre los malagueños. Las defensas tienen dudas legales sobre la operación y se preguntan si la policía no incitó al delito. En todo caso, modificaron sus conclusiones para introducir una condena alternativa por tentativa de tráfico de drogas, y rebajar el grado de participación al papel de meros cómplices.
El agente encubierto con el código Peñas explicó en un juicio que él mismo entregó dos palés con 651 kilos de cocaína ocultos en una nave industrial de Vigo a un camionero que iba a trasladar el alijo a Málaga escoltado por dos coches lanzadera el 28 de abril del 2023. «Yo mismo descargué los palés de la nave y los volví a cargar en el camión con una carretilla elevadora», explicó en un juicio a los magistrados de la quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo. El camionero tenía un compartimento secreto en la cabina con una pared falsa en la que ocultó los dos palés «contaminados» para evitar controles. El transportista venía acompañado de tres hombres más que los escoltaban en dos coches lanzadera. «Al camionero se le veía suelto, se veía que llevaba tiempo con esto», afirmó otro infiltrado.
En la nave industrial, situada en la carretera de Camposancos, en el extrarradio de Vigo, había media docena de agentes encubiertos de la Sección de Actividades Especiales (SAE). Uno hacía el papel de carretillero, otro manipulaba la mercancía, otro era «personal de seguridad» de los falsos narcos, otros de chóferes de los principales infiltrados en la red.
Los abogados preguntaron si antes de la entrega controlada del alijo había presente algún miembro de la banda de narcos y el agente infiltrado lo negó, solo había policías encubiertos. También cuestionaron la vigilancia en el depósito donde se guardó la droga decomisada, pero la responsable aseguró que el habitáculo está permanentemente vigilado.
Cuando el camión se marchó con los palés «contaminados», los agentes de Udyco y Greco lo interceptaron y detuvieron a toda la banda malagueña.