La primera planta pública de reciclaje textil de España avanza con Arbo como banco de pruebas rural gallego

VIGO

Arbo

El Concello y Re-Viste, la entidad impulsada por firmas como Inditex, Ikea, H&M o Primark firman el convenio del piloto estatal que ensayará cómo recoger ropa y calzado usados antes de extender el sistema al conjunto del país

14 may 2026 . Actualizado a las 16:11 h.

La ropa usada que hoy termina muchas veces mezclada con la basura comenzará a tener en Galicia un circuito propio de recogida, clasificación y reciclaje. Y una parte de ese modelo empezará a definirse desde Arbo. El municipio se ha convertido en el banco de pruebas rural gallego del sistema estatal impulsado por Re-Viste, la entidad creada por grandes compañías como Inditex, Ikea, Primark, H&M, Decathlon, Mango o El Corte Inglés para organizar la futura recogida y reciclaje textil en España.

El Concello y Re-Viste firmaron este jueves el convenio que permitirá poner en marcha en Arbo un proyecto piloto pensado específicamente para municipios rurales con población dispersa, uno de los grandes desafíos de la nueva economía circular.

La iniciativa contempla además la próxima licitación pública del servicio encargado de gestionar la recogida de ropa y calzado usados en el municipio. El proceso servirá para definir cómo debe funcionar el sistema, garantizar la trazabilidad de las prendas desde su recogida hasta su destino final y comprobar qué fórmulas resultan más eficaces antes de extender el modelo al conjunto del país.

Entre las opciones previstas figuran contenedores específicos en la vía pública, puntos limpios municipales, establecimientos colaboradores y otros espacios habilitados, entre ellos parroquias y centros comerciales. El proyecto permitirá además analizar cuestiones como la logística del servicio, la eficiencia de la recogida o el comportamiento de los usuarios en municipios con baja densidad de población y núcleos muy dispersos.

«Para un municipio como Arbo, formar parte de este piloto supone una oportunidad para mejorar la gestión de los residuos y avanzar hacia un modelo más sostenible adaptado a nuestra realidad territorial», señaló el alcalde, Horacio Gil.

El regidor defendió además el papel de los ayuntamientos rurales en la transición ecológica y aseguró que iniciativas de este tipo demuestran que «la sostenibilidad y la economía circular no son solo discursos, sino políticas públicas concretas».

Por su parte, el director general de Re-Viste, Juan Ramón Meléndez, destacó que la incorporación de municipios rurales resulta fundamental porque «solo entendiendo las particularidades de cada contexto podremos avanzar hacia un modelo homogéneo, eficiente y sostenible».

La iniciativa llega además en paralelo al avance de la futura planta pública de clasificación textil que Sogama construye en Cerceda y que será la primera de estas características en España. Responsables de ambas entidades mantuvieron esta semana una reunión para actualizar el estado de las obras de una infraestructura concebida como estratégica para convertir a Galicia en referente nacional de economía circular textil.

La planta supondrá una inversión de 22,4 millones de euros —12 financiados con fondos europeos— y contará con sistemas automáticos apoyados por inteligencia artificial capaces de separar las prendas reutilizables y clasificar el resto por fibras y colores antes de enviarlas a reciclaje. En una primera fase prevé generar entre 16 y 30 puestos de trabajo para personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social.

La normativa europea obliga ya a implantar la recogida separada de residuos textiles y exige además a los fabricantes incorporar fibras recicladas en sus procesos de producción. Re-Viste actuará como la entidad encargada de organizar y financiar ese futuro sistema en España.