Así operaban los agentes encubiertos que desbarataron un alijo de cocaína de 651 kilos en Vigo: «Ponemos a cero su teléfono para borrar su vida y pasos, su vida peligra»

E. V. Pita VIGO

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Sesión de juicio en Vigo por la operación de 651 kilos de cocaína en abril del 2023
Sesión de juicio en Vigo por la operación de 651 kilos de cocaína en abril del 2023 E. V. Pita

Los abogados de los acusados se quejan de que el Servicio de Actividades Especiales (SEA), que infiltra a policías entre los narcos, actuó sin conocimiento ni autorización de la Fiscalía

14 may 2026 . Actualizado a las 12:25 h.

Un juicio ha sacado a la luz este jueves cómo operan en la sombra los agentes encubiertos antidroga, como «Encina», que desbarataron un alijo de cocaína de 651 kilos en el Puerto de Vigo en abril del 2023. El jefe de los policías infiltrados admitió que encontrar este tipo de personal es «difícil» porque son funcionarios que huyen de las comodidades y arriesgan la vida. Explicó que sus subordinados pudieron enviar notas con información a su grupo de investigación pero no sacar fotos, capturas de WhatsApp o audios para presentar como prueba ante un tribunal porque su peligroso trabajo les obliga a actuar con máxima discreción y una simple frase o expresión podría delatarlos. Como ejemplo, el mando explicó que «ponemos a cero su teléfono móvil para borrar su vida y pasos, si lo extravían está todo allí y su vida peligra».

 Su trabajo en las sombras implica mensajes por Telegram con narcos y reuniones en las que los traficantes, como uno al que denominaron O Mandarín, imponen fuertes medidas de seguridad para detectar las vigilancias policiales. Sin embargo, todo el peligroso trabajo de los agentes infiltrados como «Encina» podría venirse abajo si las defensas de los cuatro acusados (el quinto es el líder, Damián R.U., y está fugado) demuestran que los agentes infiltrados actuaron por libre y sin permiso judicial . Una de sus estrategias es que provocaron el delito al brindar a los acusados sus servicios de «gancho ciego» en el Puerto de Vigo para retirar el alijo oculto en un palé con bananas dentro de un contenedor y trasladarlo en camión a Málaga. El jefe de los agentes encubiertos sabe que las organizaciones de narcóticos quieren quitarse de encima la única herramienta que aún queda a la policía para desbaratar sus planes y que lo intentan conseguir a través de la vía judicial impugnando las investigaciones de los infiltrados, que no pueden presentar pruebas salvo su testimonio. Y, por otra parte, el trabajo de estos agentes en la sombra consiste en verificar información y contrastarla.

El Servicio de Actividades Especiales (SAE) es un grupo policial que mueve a agentes encubiertos en el mundo criminal. Mandos policiales desvelaron sus prácticas en un juicio que se celebra en Vigo contra una red de narcos de Málaga que contrataron a unos agentes encubiertos para extraer más de 650 kilos de cocaína de un contenedor de bananas desembarcado en el Puerto de Vigo en el 2023. La idea era llevarse el alijo a Málaga en un camión. Los agentes encubiertos se reunieron en un bar de Vigo con los organizadores del alijo y luego viajaron a Málaga para explicar a la banda cómo entraban los contenedores de fruta en el puerto fiscal de Vigo. Cuando el jefe les ofreció viajar a Sudamérica para hablar con el proveedor, los agentes secretos declinaron la propuesta.

El juicio ha comenzado este jueves y cuatro acusados comparecieron por videoconferencia. El quinto implicado, que es el líder, está fugado. A lo largo de la mañana declararon mandos del Greco-Galicia y del SAE.

 El inspector jefe del SAE explicó en el juicio celebrado este jueves en la quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, la dificultad de reclutar este tipo de personal: «Ser agente encubierto es difícil porque supone que un funcionario decide complicarse la vida y arriesgar su vida y la de su familia para ponerse al servicio de la sociedad. Son servidores públicos muy difíciles de encontrar, las organizaciones están deseando finalizar con la capacidad de la policía y que no dispongan de estas herramientas».  

Por ejemplo, el inspector jefe del SAE explicó, suelen poner a cero los teléfonos móviles de sus agentes encubiertos para no comprometerlos porque «llevan dentro toda su vida, registra su posición y sus pasos todo el día desde que se levantan». Por ejemplo, los agentes encubiertos no pueden hacer capturas de mensajes para obtener pruebas porque hay programas que hacen saltar alarmas si realizan esta práctica, lo que podría delatarles y ponerles en riesgo.

El inspector explicó cómo funciona el mundo criminal: «Estas organizaciones tienen muchos compromisos y buscan apoyos y ayuda de otras redes que les presten servicios, traían cocaína de Colombia, Ecuador y Costa Rica a Algeciras, buscan gente en los puertos de Marín y Vigo».

Los abogados se quejaron de que los agentes encubiertos actuaron sin título habilitante ni autorización de la Fiscalía pero el inspector jefe de la SAE contestó que eso era «normal». Otra queja de los letrados es que antinarcóticos archivó la investigación a finales del 2022. 

En el 2022, la SAE recibió una nota de la DEA donde avisaba de la existencia de una organización que pretendía traer cocaína a Marín y Vigo. «Nuestros agentes solo se dedican a verificar la información», dijo. Los agentes encubiertos acudieron a reunión en restaurante de Vigo el 18 de julio del 2022 y fueron recibidos por «gente que pensaba como eran ellos». «Los grupos criminales contactan entre sí de otra manera», dijo.

El Greco-Galicia vigilaba de cerca las reuniones en Vigo y Málaga entre los narcos y los agentes encubiertos, que incluían mensajes por Telegram. Los agentes daban una cobertura de seguridad pero en la última reunión fue detectada la matrícula de un coche camuflado de la policía, lo que llevó a la Udyco a concluir que la información de la DEA era cierta y a archivar provisionalmente la investigación.