Huelga indefinida en la recogida de la basura en Vigo

La Voz VIGO

VIGO

Oscar Vazquez

Los trabajadores de FCC, que denuncian empeoramiento de sus condiciones, dejarán de prestar el servicio a partir del 24 de mayo, coincidiendo con los actos de las Fuerzas Armadas y la visita de los reyes

13 may 2026 . Actualizado a las 19:58 h.

Los trabajadores de la concesionaria de limpieza de Vigo, gestionada por FCC, han convocado una huelga indefinida en el servicio a partir del 24 de mayo, una fecha especialmente relevante por coincidir con los preparativos del desfile de las Fuerzas Armadas y la visita de la Casa Real. La plantilla sostiene que la convocatoria responde a una situación de precariedad «cronificada» y a un modelo de gestión que consideran irregular, tanto para los empleados como para el propio servicio de limpieza que recibe la ciudadanía.

La asamblea de trabajadores aprobó por unanimidad la medida ante la pretensión de la compañía de pactar un convenio colectivo «que empeoraría as condicións» de la plantilla. El presidente del comité de empresa, Suso Diz (CIG), explicó que la convocatoria se produce tras la ruptura de las negociaciones para renovar el convenio, que caducó el 31 de diciembre del año pasado. «A dirección négase a aceptar as principais demandas da parte social, pero ademais está empeñada en eliminar dereitos fundamentais para nós como a xubilación parcial, que temos recoñecida en convenio dende hai máis de 20 anos», aseguró. Diz aclaró que la principal reivindicación es la de salud laboral, que se mantenga la jubilación anticipada a los 63 años, con un 75 % pagado por la Seguridad Social y otro 25 % por la empresa. Reclaman la rebaja de la jornada semanal para repartirla a tiempo parcial y evitar lesiones y bajas por esfuerzo físico continuado, sobre todo en personas mayores de 55 años.

La protesta, que se perfila como una de las más importantes en el sector de la limpieza urbana en Galicia, pone el foco en un sistema de contratación que, según los trabajadores, perpetúa la temporalidad. Denuncian que la empresa mantiene dos bolsas internas que funcionan como un «embudo» laboral: la bolsa de fijos, donde la espera para obtener estabilidad oscila entre 18 y 20 años, y la bolsa de ampliaciones, que solo garantiza tres meses de trabajo a jornada completa al año. Mientras tanto, aseguran que existe un «carril VIP» por el que acceden a puestos fijos personas con vínculos políticos o institucionales, saltándose el orden de antigüedad. El presidente del comité explica que la empresa tiene una bolsa de 200 trabajadores y que la mitad de los contratos se hacen por decisión de la empresa y otros por antigüedad.

Imagen de archivo de un camión de la basura por Vigo
Imagen de archivo de un camión de la basura por Vigo M.MORALEJO

La denuncia de precariedad laboral por parte de miembros de la plantilla, en un comunicado anónimo ajeno al comité, se extiende también al modelo de contratación. Para mantener opciones de trabajar, explican, deben estar disponibles al 100 %, lo que les impide buscar otros empleos para complementar ingresos. A ello se suman vacaciones impuestas unilateralmente, sin negociación ni planificación.

Otro de los puntos críticos señalados por los trabajadores es la gestión del material. Afirman que FCC adquiere maquinaria nueva para presentaciones oficiales, fotografías en prensa y actos institucionales, pero que posteriormente queda almacenada sin uso real. En el día a día, denuncian, se emplea material antiguo procedente de concesiones anteriores o incluso trasladado desde otros ayuntamientos, como ocurre con los equipos utilizados para la limpieza de las zonas del Puerto de Vigo. Esta situación, afirman, afecta directamente a la calidad del servicio y a la seguridad de los operarios.

En el plano económico, los trabajadores critican que, pese a la reciente subida del recibo de la basura a los vigueses, el servicio «no se presta al 100 % desde hace años». Aseguran que existen alrededor de 200 eventuales disponibles para cubrir vacantes y necesidades del servicio, pero que la empresa opta por no utilizarlos para reducir costes, dejando zonas de la ciudad sin atender. 

La plantilla también denuncia un sistema disciplinario opaco basado en puntuaciones internas y partes confidenciales. Según explican, la empresa utiliza un sistema de «estrellas» cuyos criterios no se explican y que, en su opinión, funciona como una herramienta de presión y control sobre los trabajadores.

El comunicado difundido por los empleados se ha realizado de forma anónima «para proteger a los trabajadores que sufren este sistema de precariedad». Aseguran disponer de cuadrantes y fotografías que prueban los huecos en el servicio y las irregularidades denunciadas. Anticipan que tanto la empresa como el Concello y los sindicatos negarán estas acusaciones, pero insisten en que «los datos están a disposición de quien quiera investigar la realidad de la limpieza en Vigo».

El texto concluye recordando que el Ayuntamiento y la empresa acaban de recibir su décima Escoba de Platino consecutiva, un reconocimiento que, según los trabajadores, «no refleja la situación real». Afirman que la imagen de excelencia «se sostiene a costa de un grupo de trabajadores oprimidos y despreciados durante años».

El único partido que ha expresado, de momento, su opinión ha sido el BNG. Su portavoz, Xabrier P. Igrexas  ha manifestado que «é moi preocupante e grave a situación que existe nun servizo esencial como é a recollida de lixo, que vén de motivar a convocatoria dunha folga indefinida a partir do vindeiro 24 de maio».

«A denuncia sindical o que confirma é que neste servizo, como na práctica totalidade dos servizos privatizados do Concello, hai un absoluto descontrol, incúmprense as obrigas por parte da empresa concesionaria e avanzase nunha crecente precarización laboral».

Indica que «temos que esixirlle ao Goberno municipal que poña fin á súa política de barra libre da que se benefician as empresas, e actúe con toda a contundencia e determinación para garantir que se cumpre escrupulosamente o contrato e a cidade recibe o servizo polo que paga (e moito), e que esixa o estrito respecto aos dereitos laborais do persoal».

Esperan que en este conflicto Abel Caballero «non insista na mesma posición inaceptábel, de complicidade coa empresa, que tivo en Vitrasa»