El exconcejal de Urbanismo de Baiona niega a la Fiscalía que se lucrase con licencias

Monica Torres
Mónica Torres BAIONA / LA VOZ

VIGO

Almuiña con Bahamonde, en rueda de prensa el  pasado jueves
Almuiña con Bahamonde, en rueda de prensa el  pasado jueves M. Torres

Bahamonde dice que una empresa externa certificó el proyecto de los pisos

08 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

El exconcejal de Urbanismo de Baiona investigado por participar en una constructora, José Ángel Bahamonde, compareció ayer ante la Fiscalía con asistencia letrada. Defendió que no intervino en el proceso de concesión de la licencia del proyecto para la empresa de la que era socio. El Ministerio Público lo citó a declarar en condición de sospechoso por posibles delitos de negociaciones prohibidas a autoridades y funcionarios o malversación.

El edil se refería al expediente que permitió la construcción de los primeros apartamentos turísticos modulares levantados en Sabarís, una actuación en la que participó Encaixa Modular, firma en la que figuraba como socio y administrador hasta el 17 de abril. El concejal registró su cese en la sociedad días después de que se conociera que la Fiscalía había abierto una investigación penal para determinar si su actividad empresarial era compatible con su cargo público. El movimiento se publicó el 24 de abril en el Boletín Oficial del Registro Mercantil, un día después de que el alcalde Jesús Vázquez Almuiña le retirase y asumiera personalmente las competencias de Urbanismo, Patrimonio y Vivienda que ostentó hasta entonces.

Ayer, José Ángel Bahamonde sostuvo ante el Ministerio Público que la licencia para esos apartamentos se tramitó mediante una empresa certificadora, dada de alta en el registro de la Xunta. Este sistema permite que la empresa evalúe si el proyecto cumple con la normativa y, si es así, y con todas las formalidades de ese procedimiento recogido en la Lei do Solo, obtener licencia de forma directa en el Concello. En ese procedimiento, insistió, ni él ni los técnicos municipales analizaron el expediente para conceder el permiso.

La empresa ejecutó el edificio de apartamentos turísticos promovido por Servicios Turísticos Val Miñor, que encargó la fabricación de las estructuras a la empresa en la que el edil figuraba entonces como administrador. Cuando tomó posesión como edil presentó la declaración de bienes y de incompatibilidades en el Ayuntamiento y no hubo problema. Entonces aún no estaba en la empresa. Pero las alarmas saltaron en el Concello cuando tuvo que actualizar la declaración de incompatibilidades y se vio que trabajaba para una constructora al mismo tiempo que dirigía el departamento municipal de Urbanismo.

De momento no ha trascendido el informe que, según indicó el alcalde en la rueda de prensa que ofrecieron el 23 de abril, encargó a la secretaría municipal para determinar si existe o no incompatibilidad. Aquel día, Almuiña explicó que el concejal había presentado el 20 de marzo una nueva declaración de actividades y que hasta entonces él desconocía su vinculación con la constructora. Seis días después, el 26 de marzo, solicitó la elaboración de ese informe, cuyo resultado sigue sin hacerse público.

En esa comparecencia, Bahamonde defendió también su actuación, negando haber favorecido a ninguna empresa. Sostuvo que no había advertido sobre su participación en la empresa cuando presentó la declaración de incompatibilidades, tras la conformación del gobierno, porque aún no se había constituido. Mantiene que entendió que esa declaración «tenía que ser notificada solo al principio y al final del mandato». José Bahamonde, ya sin dedicación desde la nómina de marzo, asumió Medio Ambiente e Infraestructuras. Tanto él como el alcalde apelan a la presunción de inocencia.