La huelga del metal que empieza este jueves para 3.500 empresas de la provincia podría ampliarse a seis días

VIGO

Rueda de prensa de los sindicatos con motivo de la huelga del metal en Vigo
Rueda de prensa de los sindicatos con motivo de la huelga del metal en Vigo M.MORALEJO

Los sindicatos piden en Vigo un convenio provincial que dure como máximo tres años y medias frente al estrés térmico en verano y cortar la cadena de subcontrataciones en los astilleros

05 may 2026 . Actualizado a las 19:47 h.

No hubo acuerdo de los sindicatos con las patronales Asime, Atra e Instalectra y el jueves empezará la huelga en la industria del metal de la provincia. Los paros en 3.500 empresas del sector podrían duplicarse a seis días este mes de mayo. Están convocados 33.000 trabajadores. Las centrales UGT, Comisiones Obreras (CC.OO.) y CIG planean otras tres jornadas de huelga los días 19, 20 y 21 de mayo de no conseguir un acuerdo de convenio tras los tres primeros paros que se llevarán a cabo mañana día 7, el 13 y el 14 de este mes. «A folga vai ser un éxito», anunciaron.

Estos nuevos paros coincidirían con la organización de la Feria Internacional de la Industria Naval (Navalia), que se celebrará en el Instituto Ferial de Vigo entre el 19 y el 21 de mayo.

«Son más condiciones que el salario. Pedimos condiciones dignas», han insistido los tres sindicatos, criticando el «inmovilismo» de la patronal pese a que se solicitaron muchas mejoras que «no son económicamente un lastre».

La plataforma conjunta reclama que el acuerdo tenga una vigencia de tres años como máximo «as condicións laborais e económicas son moi cambiantes», dijo el secretario comarcal de CIG Industria, Xulio Fernández.

Cristian González, de UGT, añadió que los trabajadores sufren «momentos de incertidumbre» y destacó la unidad sindical ante las reivindicaciones que procuran mejorar la calidad de vida de los obreros y que puedan compaginar el trabajo con la familia. Por eso piden jornadas continuas en verano para evitar las tardes de calor que producen «estrés térmico» en las factorías. «Suponen un riesgo para la salud que los empresarios no tienen en cuenta». Xulio Fernández también insistió en que las condiciones de trabajo «son moi duras». «Propusimos unha xornada continua e non quixeron» y ejemplificó con los trabajos de soldadura en un doble fondo de casco en verano con temperaturas altísimas.

El responsable de Comisiones Obreras, Santiago García que está en el comité de Stellantis a nivel español aclaró que la factoría tiene convenio propios y la mayoría de las empresas auxiliares también, pero hay empresas externas y subcontratas que trabajan en ellas y esas sí están afectadas por la convocatoria.

Los sindicatos reclaman que no haya fijos discontinuos y que no haya subcontratas más allá de un primer nivel de subcontratación. En este sentido ejemplificaron que «Armón tiene solo 20 empleados en plantilla y el resto son subcontratas, hasta mil personas que hay en la actualidad en las dos factorías de Vigo». En ese sentido Santiago García criticó el «pirateo» de los empresarios del naval a la hora de ofrecerse a los astilleros ya que parece que cuanto peores son las condiciones de trabajo en esas subcontratas más contratos logran de los astilleros.

En el local de UGT en Vigo, Xulio Fernández, de la CIG, ha afirmado que la patronal «negoció non de moi boa fe e sempre quixo impoñer a sua posición» y no tuvo cintura. Criticó que en la última reunión convocada por la patronal, este pasado lunes, la parte empresarial les citó para «non ofrecer nada, senón o contrario, empeorar a proposta». Además, ha criticado que el convenio es excesivamente largo, 4 años, con unas condiciones que «non son adecuadas para esa duración».

Fernández ha lamentado que más allá del 14 % de aumento que ofrece la patronal, se incluya una cláusula de garantía salarial vinculada al IPC con un tope del 2 %, que no se haya hablado de subrogación, lo que «deixa a moitos compañeiros en posición moi complicada para defender o seu traballo», o que la patronal «se niega a regular a los fijos discontinuos» y no incluya el estrés térmico.

Santiago García Cameselle, de CC.OO, ha afirmado que en las negociaciones pretendían «un convenio que dignificara o sector e facelo atractivo», pero que presenta un problema de «condiciones laborais moi graves, con accidentes no naval que hay que corrixir sí o sí».

Para él, la huelga es consecuencia de «un capricho de la patronal, unha cabezonería», y ha demandado que el convenio incluya todas las condiciones que os «traballadores se merecen».

Cristian González, de UGT, ha incidido en la unidad de los sindicatos del sector, porque «el rival es la patronal» y no las asociaciones sindicales entre sí.

 Los empresarios lamentan el bloqueo

La patronal ha lamentado «el bloqueo sistemático de los sindicatos», a quienes reprocha haber «rechazado, una vez más, una propuesta de máximos del 14,5 % de subida salarial para un convenio a una vigencia de cuatro años», ha indicado, en representación de Asime, ATRA e Instalectra, Jennifer González. Ha afeado a los sindicatos que no hayan «valorado positivamente» las cesiones que han hecho a los sindicatos, por lo que se han «visto obligados a volver a las propuestas» previas, rebajando la subida del 14,5 % al 13 % para 4 años de convenio, así como la aplicación de la reducción de 8 horas de jornada anual en 2028 en lugar de 2027.

«Nuestro objetivo en la negociación ha sido en todo momento eliminar la incertidumbre y blindar la viabilidad de nuestra industria», ha criticado González, quien ha considerado «incomprensible» que la parte sindical rechazara la firma de un preacuerdo.

Según ella, la parte sindical «aboca a los trabajadores del sector a un callejón sin salida», puesto que «no solo pierden perspectivas de poder mejorar la última propuesta de la parte empresarial, sino que, además, sufrirán una pérdida salarial adicional, ya que cada día de huelga merma aproximadamente un 0,5 % de su salario anual».

El empresariado ha solicitado a la Subdelegación del Gobierno y a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que «protejan el libre derecho al trabajo de las personas que lo deseen e intentar evitar sucesos lamentables como los sucedidos en las últimas manifestaciones producidas en el año 2023, que no se corresponden con los trabajadores» del sector.

Los piquetes se colocarán en las puertas de las principales empresas y polígonos de la comarca y la marcha reivindicativa partirá de la curva de San Gregorio, en Armón a las 9.30 de la mañana para recorrer el centro de la ciudad con paradas en el Concello, El Corte Inglés y finalmente la Xunta, adonde llegarán al mediodía.