El Concello de Vigo reforma el muro de cierre del pazo da Raposeira por su peligrosidad para camiones y peatones
VIGO
Retranqueará el paramento de la antigua edificación que fue objeto de negociación con la construcción de Alcampo
25 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Los desprendimientos de piedras del muro del pazo de A Raposeira eran una amenaza constante para peatones y conductores. El cierre de cantería se inclinaba y caía. Configuraba una curva cerrada creando un punto ciego en un cruce para el intenso tráfico pesado y para los peatones que tienen que caminar por las cunetas alrededor de la finca municipal. «Esto es peligrosísimo», asegura Mónica García, empleada en la fundación laboral. Para los trabajadores de la fundación, tomarse un café supone un riesgo diario. «Temos que camiñar todos os días hasta Alcampo para traernos el desayuno», apostilla Salomé Álvarez.
En el recodo, los camiones de la empresa de embalajes Procsa tienen que ceder el paso porque la entrada de la compañía de embalajes, situada junto a la procesadora Alfrío, está justo en la curva y si no observan bien si puede haber un choque.
Vecinos y trabajadores de la zona como Teresa Romero, hija del que fue alcalde de barrio de Sárdoma-Moledo, habían denunciado hace dos años la peligrosidad de este punto a la hora de transitar. Ahora, el Concello de Vigo ha tomado cartas en el asunto y ha demolido treinta metros de muro justo en la curva cerrada del jardín del pazo. Las piedras se amontonan ya en cinco montículos que ocupan unos 60 metros de jardín. La idea es retranquearlo unos dos metros de distancia del perímetro actual para deambular y que haya más seguridad y evitar siniestros.
Con este derribo, la visión de la carretera va mejorando. «Ahora, tras tirar el muro, se ven los vehículos que vienen de frente», atestigua Lidia Prada, que trabaja en la empresa de cuadros eléctricos Kubic, de donde entran y salen los camiones con relativa frecuencia.