Roberto López inicia el viaje para culminar la ascensión del Makalu al segundo intento tras quedarse a las puertas por falta de oxígeno en las bombonas
14 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El alpinista Roberto López, ingeniero de Stellantis, inicia este martes una nueva aventura hacia el Nepal con el objetivo de hacer cumbre en el Makalu, uno de los picos más altos del mundo (8.485 metros), al segundo intento. La primera vez, el año pasado, se quedó a dos centenares de metros de hollar la cima por un error de la empresa que distribuía las bombonas de oxígeno. En esta ocasión, contará con una bombona más y se encargará personalmente de supervisarlas. Para Roberto no se trata de saldar una cuenta pendiente, sino de añadir un ochomil más a su extensa lista. Subirá la montaña por la misma cara (la noroeste) que lo hizo el año pasado, que es la ruta más rápida. El Makalu forma parte de la cordillera del Himalaya, está entre las fronteras de Nepal y China y es la quinta cima más alta del planeta.
Roberto solo dispone de un mes de tiempo para conseguir el objetivo. Hoy mismo sale de Vigo en dirección a Barcelona y, desde allí, enlazará por vía aérea con Catar y después a Nepal. Espera estar en Katmandú mañana mismo. En la ciudad estará un par de días haciendo gestiones y, a continuación, se subirá a un avión interno para volar 400 kilómetros y, acto seguido, comenzar con el trekking de aproximación, que durará unos seis días, con el objetivo de llegar al campo base avanzado que se encuentra a 5.700 metros de altitud.
Ahí comienza una segunda fase de aclimatación tras un par de días de descanso. Roberto irá subiendo de un modo progresivo al campo 1 y al 2 (a 6.100 y 6.500 metros de altura), durmiendo unas horas para adaptarse a la falta de oxígeno, y bajando de nuevo al campamento base. El vigués de adopción calcula que este proceso durará unos diez días y a si todo sigue el curso previsto, a continuación subirá a los campos 3 (7.400) y 4 (7.800) y si el tiempo lo permite, el 8 de mayo intentará atacar la cumbre del gigante. «Vou un pouco máis rápido ca o ano pasado porque teño compromisos laborais», precisa. Si todo sale bien, emprenderá el viaje de regreso, esperando solucionar el trekking de descenso en unos tres días. «Todo isto, se dá tempo, se non, haberá que activar o plan B», apunta.
A su favor, para esta segunda expedición, cuenta lo vivido un año atrás. Roberto López sabe de primera mano a lo que se enfrenta: «A experiencia do ano pasado dáche un pouquiño de vantaxe a nivel de que xa sabes como é a ascensión, aínda que pode cambiar dun ano para outro. Depende como neve e como pase a neve pola montaña ou se houbo unha avalancha que poida cambiar a traza. É unha pequena vantaxe psicolóxica». Además, es consciente que en el 2025 protagonizó una buena ascensión que no culminó por motivos ajenos a su destreza en la montaña.
En ese sentido, y antes de partir quiso dejar claro: «Non é que me quedase pendente traballo nin nada polo estilo. O ano pasado houbera un fallo coas bombonas alleo a min, falei con eles e dixeron que non me cobraban o osíxeno e uns bonus que hai de cumio e animeime porque por algo alleo a min non puidese facer o cumio estando ao lado. É unha montaña bonita que merece a pena repetir».
18.650 euros de gasto
Roberto cifra en 18.650 euros los gastos total de la expedición al Makalu. La partida más grande se la lleva la logística, que incluye la manutención y porteos, con 7.750 euros, seguido de los permisos (2.800), los 1.900 de los viajes internos y los 1.800 de material y equipamiento. El seguro de montaña cuesta 900 euros.
Acción para ayudar a niños en situación de vulnerabilidad y con problemas físicos y psicológicos
Roberto López incluye en cada expedición una acción solidaria y, en su nueva visita al Nepal, pretende llevar ayuda a niños en situación de vulnerabilidad y con problemas físicos o con discapacidad. El alpinista recuerda en este sentido que «aproximadamente un 80% de la población en Nepal vive en aldeas remotas sin acceso a educación y atención médica primaria, incluidos niños con discapacidades». Su campaña se hace en colaboración con la asociación ERC (Special Education and Rehabilitation Center for Disabled Children), que centra sus esfuerzos en ayudar a niños con problemas físicos y psicológicos y sin recursos.