Denuncian que este año hay más que nunca y que viven entre las casas del barrio
11 abr 2026 . Actualizado a las 00:11 h.Esta semana, cerca de las nueve de la mañana, una piara de jabalíes saltó desde unos matorrales a la carretera a la altura del colegio de Coruxo. «Case hai un accidente. Faltou pouco», se lamenta Lorenzo, un vecino que año tras año lucha para que alguna administración les dé solución a la expansión de un animal que «xa non vive no monte. Agora están aquí, entre as casas, no barrio de Coruxo», añade Bernardo, su hermano. Ambos denuncian que este año hay muchos más ejemplares. «Hai máis ca nunca. Perfectamente hai un 200 % máis que os que había o ano pasado», añade Lorenzo.
Una de las fincas de los dos hermanos de Coruxo está llena de agujeros. Varios ejemplares de jabalíes entran por las noches para buscar alimento. «Aquí non se pode sementar nada xa», zanjan. Tienen otras fincas cerradas, pero ahí también entran. Una de las parcelas de Lorenzo está cerrada con postes y un vallado, pero los jabalíes consiguieron tirar una parte y entrar. «Nin ter as fincas pechadas é garantía para que non te estraguen todo o sementado», añade. Lorenzo y Bernardo explican que cada vez hay más vecinos de Coruxo que dejan de explotar sus fincas por la acción de los jabalíes. «Xa non compensa sementar. Sae moito máis barato ir ao supermercado», indican. Ellos todavía mantienen sus fincas porque prefieren comer natural, pero los gastos y el tiempo invertidos se han multiplicado en los últimos años.
Lo que más les preocupa a los vecinos de Coruxo es el peligro que suponen para los conductores. Cada vez saltan más a la vía pública y ya no solo se ven de noche; también aparecen durante el día, sobre todo por las mañanas. Los hermanos vuelven a citar la carretera que da al colegio de Coruxo para alertar del riesgo. «Aquí imos ter unha traxedia calquera día. Logo, se hai unha persoa ferida ou morta, quen se vai facer responsable?», se pregunta Lorenzo. Indican que todo empeora año a año desde la ola de incendios de 2017. Ahora, muchas de las parcelas de propietarios particulares en la parroquia están descuidadas. Son grandes extensiones de eucaliptos que crecieron tras el fuego y que carecen de alimento para los jabalíes. «Se queren protexer o rural, teñen que darnos solucións para estes problemas. Hai moito perigo nas estradas», insiste Lorenzo. Ninguno de los hermanos cree que la denuncia cambie algo, pero quieren hacer constar el problema que sufren ellos y otros tantos vecinos cada día. «Este ano xa provocaron un accidente no Freixo», zanjan.
«Nuns meses vai ser peor porque xa vimos varias femias preñadas»
Lorenzo y Bernardo también alertan de que el problema se agravará durante los próximos meses. «Agora xa hai un montón, pero en pouco tempo vai ser aínda peor porque xa vimos varias femias preñadas», añaden los dos hermanos, que insisten en que la población crece año a año. La Xunta volvió a incluir a la ciudad el año pasado dentro de los municipios con emergencia cinegética. Esto suponía que en la ciudad se permitía abatir o capturar, sin límite de ejemplares, jabalíes de ambos sexos, prioritariamente hembras adultas y subadultas de cualquier edad, hasta el pasado 22 de febrero, cuando acabó el período hábil de caza del jabalí en la temporada 2025-2026. Vigo lleva ya varios años dentro de este régimen especial, pero los vecinos de Coruxo no notan la mejoría. En la mayor parte de la parroquia, al ser zona urbana o periurbana, la caza está prohibida y hay que echar mano de medidas alternativas, como el uso de jaulas trampa.
Este mismo año, en el área de Vigo, también se ha autorizado una batida por primera vez en años en el emblemático monte de Santa Trega, y se ha visto una gran manada de jabalíes en la playa de Panxón, en Nigrán. El pasado 21 de enero, una piara de seis ejemplares sorprendió a los vecinos que paseaban por el paseo marítimo. Los animales correteaban por la playa buscando comida mientras algunos curiosos los grababan chapoteando en los charcos. Una imagen que ya se había repetido el año pasado, cuando se vieron ejemplares excavando en las dunas.