Juzgado por trato vejatorio a una delegada sindical de bomberos del Val Miñor: «Estás en el cargo por ser mujer y hacer favores a los alcaldes»
VIGO
La denunciante rompió a llorar en el juicio: «Temo por mi vida cuando entro en un edificio en llamas, no me fío de él»
08 abr 2026 . Actualizado a las 01:14 h.Un bombero del GES del Val Miñor ha sido juzgado este jueves por, supuestamente, realizar tratos degradantes hacia tres compañeros: al coordinador, a una delegada sindical y a otra persona. El juicio se ha celebrado en la plaza número 1 de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Vigo. El implicado lo negó todo y atribuyó las acusaciones a un conflicto de la plantilla tras el despido del acusado del antiguo Grumir aunque el acusado entró más tarde a trabajar en el GES. Su abogada dice que el acusado estuvo dos años de baja, no trabaja en los mismos turnos y solo trabaja 59 días al año en el GES y apenas comparte diez jornadas con cada denunciante aunque se cruzan en los turnos. Hace cuatro años que no trabajan juntos, recalcó la abogada, y que vive en otro municipio, por lo que nunca lo ven por la calle. La letrada recordó que ha sido él quien ha denunciado en un tribunal laboral a los tres compañeros.
La delegada sindical, nombrada en el 2018, fue la primera en declarar. Él, dijo, la acusó de ser una sindicalista «amarilla» y de ocupar el cargo por «hacerle favores a mis superiores y a los alcaldes, principalmente a uno de ellos, y acostarme con ellos». La delegada testificó con sollozos. Aseguró que el acusado le dijo que «no sirvo para mi trabajo por ser mujer y yo llevo 29 años sin quejas». Cuando se cruzan en los turnos, «me escondo en el baño porque él me dijo que me iba a quemar viva, tengo mucho miedo de este señor, temía por mi vida si entraba sola en el trabajo y estaba él allí. En una ocasión, creí que me iba a pegar, yo temí ese día por mi vida». La denunciante se derrumbó en sollozos y continuó: «¿Cómo entro yo en un edificio ardiendo si la persona que tengo al lado me dice que me va a quemar viva y va a disfrutar viéndolo desde fuera cómo ardía. No me puedo fiar de él y eso me genera tensión», afirmó en el juicio. La mujer tuvo que ir a terapia psicológica.
«Rezo por no trabajar en un incendio al hacer el cambio de turno y estar con él», recalcó. No quiso denunciar por miedo.
También está denunciada la Mancomunidad de O Val Miñor, que preguntó al acusado si él no conocía el protocolo antiacoso y este respondió que solo conocía la existencia de un procedimiento.