Menos divorcios y más amistosos en Vigo

e. v. pita VIGO / LA VOZ

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Imagen de archivo de la Cidade da Xustiza, en Vigo
Imagen de archivo de la Cidade da Xustiza, en Vigo Oscar Vázquez

La reforma que obliga a los cónyuges a negociar reduce a la mitad las rupturas conflictivas

03 abr 2026 . Actualizado a las 11:16 h.

Un divorcio puede ir seguido de una larga batalla judicial en los tribunales para repartirse la casa u obtener la custodia de los hijos donde ninguna parte cede. Estos procesos contenciosos están desapareciendo de los tribunales y son reemplazados por acuerdos amistosos. La razón se debe a que hace un año entró en vigor una reforma legal que obliga a los demandantes a intentar llegar a un acuerdo con la parte contraria antes de entablar un juicio. La idea de la conciliación es frenar la presentación de demandas y llegar a acuerdos extrajudiciales, y ha logrado rebajar los conflictos.

En Vigo, en lo que va de este año, hay un tercio menos de reclamaciones exprés de deudas (monitorios) y el número de divorcios contenciosos (conflictivos) se ha desplomado casi a la mitad. En cambio, se mantiene o incluso sube el número de cónyuges que rompen de forma amistosa y que llegan a la mesa del juez con un arreglo pactado de antemano. Lo mismo pasa con las parejas de hecho con hijos en común: la inmensa mayoría intenta separarse por las buenas.

Las estadísticas judiciales de Vigo lo prueban: en el primer trimestre del 2025 los vigueses presentaron 145 demandas de divorcio y este año, en el mismo período, solo 119, un 17,9 % menos. Uno de cada seis divorcios ya no llega a los tribunales gracias a la Ley de Eficiencia en la Justicia.

En los bufetes de Vigo hay disparidad de opiniones respecto a los frutos de la conciliación. «Hay menos demandas en todo porque la reforma ha estancado los juzgados. El problema va a ser gestionar el retraso acumulado», dice el abogado vigués Alberto Muñoz.

Otro letrado vigués, Brais González Barros, indica que en su despacho no ven tan claro que los divorcios se hayan tornado más amistosos. «No hemos notado que haya menos divorcios contenciosos, pero es pronto para decirlo. Lo cierto es que la conciliación no vale de mucho cuando las personas ya tienen claro que no quieren llegar a acuerdo».

«La mayoría de veces los abogados siempre intentábamos llegar a acuerdos previos. Y si no se podía, era casi siempre, porque los clientes no llegaban a puntos en común. Que exista una conciliación previa lo único que ha hecho es formalizar esa labor que ya veníamos haciendo los abogados pero en la práctica no ha cambiado mucho el resultado», añade González Barros.

La abogada Ana García Costas comenta que, en su caso personal, ha presentado demanas de divorcio en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer y ahí no se exigen que la denunciante negocie primero a través de Medios Adecuados o Alternos de Solución de Controversias (MASC) tales como arbitrajes, mediaciones o conciliaciones. «En los juzgados de familia he negociado con los compañeros y compañeras y nos hemos reconocido esa negociación con efectos de MASC», explica García Costas.

Entre el 1 de enero y el 27 de marzo, los tres jueces de Familia de Vigo registraron un total de 22 demandas de divorcio contenciosas. Cónyuges mal avenidos no llegaron a un acuerdo para firmar el convenio que regula la custodia de sus hijos, el reparto de la casa y el coche como bienes gananciales o la cuantía de la pensión compensatoria o de alimentos. Esta cifra contrasta con la registrada hace un año, cuando acudieron al juez 39 matrimonios con una ruptura conflictiva. En el último trimestre, tras un año de funcionamiento de la reforma que obliga a conciliar, los vigueses presentaron un 43,5 % menos de demandas de divorcio contencioso porque primero tuvieron que contratar a un abogado mediador para sentarse a la mesa y buscar un acuerdo.

El mismo fenómeno se observa en las rupturas de parejas de hecho con hijos menores de edad. Antes de la reforma, entre enero y abril del 2025, los juzgados de Vigo registraron 21 demandas conflictivas. Un año después, solo se registraron 11. Son diez menos, con un 47,6 % de reducción.

En cambio, la cifra de divorcios o separaciones de parejas de hecho amistosos apenas ha disminuido o incluso ahora sube. En el primer trimestre del 2025, hubo 106 demandas de divorcio de mutuo acuerdo y, un año después, 97. El descenso es de solo el 8,4 %. Lo mismo ocurre con las parejas de hecho que se separan de mutuo acuerdo: subieron de 16 a 27, con un aumento del 68,7 % en un año. Además, se invirtió la proporción: de 21 casos conflictivos se pasó a 27 amistosos. Ahora prefieren cerrar un acuerdo.

Muchos divorciados piden modificar las condiciones del convenio de forma conflictiva: de 58 demandas se pasó a 37 en un año. Y suben de 17 a 30 los amistosos.