Vecinos de Matamá reclaman una franja de cien metros de bosque que les proteja de la ampliación de Stellantis

VIGO

Entrega de los documentos hoy de lso vecinos de Matamá y Ecoloxistas en Acción
Entrega de los documentos hoy de lso vecinos de Matamá y Ecoloxistas en Acción Joel Covelo

Residentes junto a la factoría y ecologistas entregan 328 alegaciones para que se tengan en cuenta en la evaluación ambiental del proyecto, previsto para el 2030

27 mar 2026 . Actualizado a las 20:03 h.

«Non estamos en contra de Stellantis, eu traballei aí e estou moi agradecido, pero non poden desatender o medio ambiente», señala Xosé Manuel Pérez Arca, que reside junto a la factoría en una casa con una pequeña huerta. Los vecinos de Matamá no se conforman con un parque junto a la fábrica de coches de Stellantis sino que quieren «un bosque nunha franxa de 100 metros», que les proteja de las emisiones de la factoría automovilística y las empresas del polígono de Balaídos. Serxio Alonso, presidente de A Unión de Matamá, que cuenta con 600 casas asociadas de las 1.000 existentes en la parroquia, ha entregado hoy, acompañado de Ecoloxistas en Acción, 328 alegaciones a la ampliación del polígono industrial de Balaídos denominado así porque nace en este barrio junto al estadio pero se prolonga hasta la parroquia posterior de Matamá. «No vamos a permitir que nos lleven la casa sin que nos den otra en las inmediaciones. Hay terreno suficiente cerca para no tener que ir al monte», asegura María Jesús, una de las habitantes de las 26 casas afectadas por la futura demolición de viviendas para ampliar el polígono y traza un nuevo vial de acceso a la zona industrial desde la VG-20. Esta carretera conectaría con la avenida Portanet y con Bembrive.

 Las alegaciones han sido entregadas en el registro de la Xunta esta mañana. Es el ultimo día hábil para presentar quejas y propuestas a un proyecto que por ahora solo está en el papel. Responde a las peticiones de Stellantis para aumentar el terreno de la fábrica, ya que consideran que no pueden seguir creciendo y están constreñidos, de hecho en los años 80 se levantó la nave de pinturas para los coches que está dentro del polígono y ahora es el origen de numerosas quejas sobre las emisiones.

Está prevista una ampliación del suelo industrial de 107.000 metros cuadrados para la fábrica y las empresas auxiliares y en el plan total de aumento del polígono en 233.304 metros cuadrados se reserva una zona verde de 76.000 metros. Pero los vecinos insisten en que no desean un mero parque, que ha sido publicitado como el cuarto de la ciudad más grande sino que se mantenga y se plantea un bosque porque actualmente ya existe un soto donde viven varias especies amenazadas como la pintega (salamandra), la curuxa (lechuza blanca o de campanario) o la raposa (zorros), según detalló Ana Freiría de Ecoloxistas en Acción.

En el año 2023 los vecinos presentaron 1.200 alegaciones contra el plan de ordenación de áreas empresariales de Galicia, que fueron contestadas en quince días. Ahora han presentado 328 que esperan que se respondan pronto. Serxio Alonso dijo que sus peticiones sean tenidas en cuenta por Zona Franca, que ya introdujo mejoras en el proyecto inicial tras reunirse con los vecinos en el año 2024.

El portavoz de Ecoloxistas en Acción, Cristóbal López, y la activista Ana Freiría señalan que el plan que se quiere llevar a cabo es para ejecutar en cuatro años y que las posibles afecciones a la salud son muchas por las pequeñas partículas de pintura que salen por la chimenea y que afectan a los alimentos de las huertas de las casas y a las vías respiratorias. Por todo ello piden a la Xunta que se haga una evaluación ambiental seria y se tomen las medidas pertinentes antes de ampliar los terrenos industriales como proyecta Zona Franca. López y Freiría han formado parte del grupo de quince vecinos que han entregado en la Xunta, con destino a la dirección Xeral de Avaliación Ambiental, una gran caja conteniendo los escritos de los afectados por el proyecto.