Amplían las visitas a un padre con invalidez que solo veía a sus hijos si jugaban al fútbol y se los colocaba a los abuelos en Vigo

E. V. PITa VIGO / LA VOZ

VIGO

Imagen de archivo de la Cidade da Xustiza, en Vigo
Imagen de archivo de la Cidade da Xustiza, en Vigo Oscar Vázquez

La Audiencia de Pontevedra admite que el progenitor divorciado cambió de actitud y empezó a estar más tiempo con los dos menores, de 13 y 15 años tras las quejas de estos ante el psicólogo judicial

26 mar 2026 . Actualizado a las 16:34 h.

Un divorciado con invalidez colocaba a sus dos hijos menores a los abuelos paternos cuando eran los días de visita y él solía ausentarse y dejarlos solos. Solo los iba a ver si los niños jugaban partidos de fútbol. Ahora, la Audiencia Provincial considera que el progenitor ha cambiado de actitud y le ha concedido más horas de visitas con sus dos hijos de 13 y 15 años porque, tras presentar la demanda, los empezó a ver con mayor asiduidad. El padre no logró la custodia compartida pero sí ganó más días de visita porque los magistrados consideran que el progenitor «parece haberse implicado más en el cuidado de sus hijos, según ha admitido, y que la relación con sus abuelos paternos, con más o menos reticencias, no es mala».

La madre de los menores había obtenido la custodia y el padre solicitó la compartida porque desde que habían nacido sus hijos él percibía una pensión de invalidez. Alegó que, por ello, podía perfectamente conciliar la vida familiar en mayor grado si cabe que la madre, la cual tenía un horario laboral que no le permitía atender a los niños. Su aptitud personal, añadió el padre, lo situaban en una «posición idónea» para ejercitar la guardia y custodia compartida.

Pero el juez de familia, por contra, le dio parcialmente la razón a la madre y restringió las visitas del otro progenitor a un día a la semana por la tarde, a la salida del colegio, y los domingos alternos. El juez se basó en lo que contaron los niños a los psicólogos judiciales. Los niños se quejaron de que su padre, durante las visitas, apenas estaba con ellos y eran sus abuelos paternos quienes los cuidaban. Su progenitor solo iba a verlos a los partidos, a veces comían con él y ni siquiera dormía en casa de los abuelos. El juzgado de familia concluyó que por la estabilidad emocional de los dos menores no veía prudente someterles a una convivencia no deseada ya que ellos mismos rechazaban la custodia compartida.

El asunto llegó a la sexta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo. La sala admite en una sentencia del 6 de febrero del 2026, que, tras la demanda, el padre cambió de actitud y empezó a estar más con sus hijos y dormir en la misma casa de los abuelos. No obstante, dado que los niños rechazan la custodia compartida, ve más aconsejable ampliar las horas de visita también al sábado, «lo que va a permitir un contacto más estrecho».