Las aves que los trenes de borrascas llevaron a la desembocadura del Miño

Pedro Rodríguez
pedro rodríguez O ROSAL / LA VOZ

VIGO

Una hembra de pato cuchara se baña en la desembocadura del río Miño.
Una hembra de pato cuchara se baña en la desembocadura del río Miño. MANUEL SOBRINO EL NATURALISTA COJO

Los temporales provocaron que estas especies buscaran refugio en el río

01 mar 2026 . Actualizado a las 04:47 h.

Las sucesivas borrascas que azotaron Galicia este invierno alteraron también el día a día de varias especies de aves, sobre todo, las que viven en alta mar. «Non poden alimentarse nin descansar cos temporais», explica Manuel Sobrino, un vecino de O Baixo Miño conocido como El Naturalista Cojo que, desde hace años, retrata con su cámara a aves y a otros animales en la desembocadura del río Miño. Varias de estas especies llegaron al estuario empujadas por el viento o para refugiarse de la mala mar y dejaron imágenes únicas en la zona.

«Retratei tres exemplares de mobella grande», indica Manuel. Esta ave, colimbo grande en castellano, tiene sus zonas de cría muy al norte, ya dentro del Círculo Polar Ártico, e inverna en los mares del norte y oeste de Europa cada año. No suele aparecer nunca en el río Miño y, sí lo hace, «non queda máis de un día ou dous», explica Sobrino. Sin embargo, en enero pudo retratar tres ejemplares, más que los que hay en varios anos juntos. «Ademais, quedaron máis dun mes enteiro», destaca El Naturalista Cojo.

Sobrino también capturó con su cámara a una gaviota triláctica, una especie nada habitual en el Miño. El ave, en peligro crítico de extinción, solo se reproduce en España en las Illas Sisargas. «Tamén vin unha gaivota cana», muy común en el norte de Europa, pero nada habitual en Galicia y en el Miño. Además, Sobrino también recuerda que muchas de estas aves de alta mar también arribaron muertas a las costas gallegas y hace mención a los frailecillos o a los alcatraces.

Gaivota Cana en el esteiro del río Miño
Gaivota Cana en el esteiro del río Miño Manuel Sobrino - El Naturalista Cojo

Este invierno también presentó episodios fríos en el norte de Europa algo más intensos de los registrados en los últimos años. Esto provocó también la vuelta a la desembocadura del río Miño de especies que el cambio climático está haciendo cada vez más inusuales. «Vin exemplares de píllara (chorlito) dourada, unha avefría europea, un pato rabilongo ou un pato cullereiro», explica El Naturalista Cojo.

Chorlito dorado europeo en la desembocadura del Miño.
Chorlito dorado europeo en la desembocadura del Miño. Manuel Sobrino - El Naturalista Cojo

Las fuertes lluvias también dejaron otra imagen en la desembocadura del río Miño que Sobrino no había visto nunca. «É a primeira vez nos meus case 40 anos que vexo desaparecer baixo a auga as catro grandes illas do esteiro. As intensas choivas, as mareas vivas e tamén o baleirado dos encoros augas arriba levaron a esta situación», indica El Naturalista Cojo.

Pato rabilargo.
Pato rabilargo. Manuel Sobrino - El Naturalista Cojo

Los fuertes temporales que ha vivido Galicia durante este invierno han sido una oportunidad que Sobrino no podía dejar escapar para encontrar especies inusuales. La lluvia no lo dejó en casa. «Teño a sorte de que no esteiro do río Miño se pode circular en coche, pero tamén houbo día nos que houbo que mollarse», dice entre risas.

Sobrino también retrató este invierno en O Baixo Miño a varios ejemplares de cigüeña, que migran de sur a norte. En uno de los vídeos que grabó consiguió retratar a tres ejemplares muy cerca de varias vacas. «Parece que temos unha parella de cegoñas cun terceiro en discordia, seguramente un macho que tenta acceder á femia e que ten que ser apartado con violencia polo seu consorte», indica en sus redes sociales al subir el vídeo.

El Naturalista Cojo concluye indicando que este año también han abundado las garcillas bueyeras. «Este ano contamos 75 exemplares, cifras abraiantes que veñen de confirmar, un ano máis, á tendencia á alza das súas poboacións nas nosas marismas», destaca Sobrino.