Los 54 taxistas de Baiona, Nigrán y Gondomar podrán operar en toda la comarca cuando se formalice el acuerdo
26 feb 2026 . Actualizado a las 01:34 h.O Val Miñor avanza hacia una reorganización inédita del servicio de taxi. Baiona, Gondomar y Nigrán impulsan la creación de un Área de Prestación Conjunta (APC), un modelo que permitirá integrar el funcionamiento del taxi en el conjunto de la comarca y que, de materializarse, se convertiría en la primera experiencia de este tipo en Galicia. La propuesta ha sido ya analizada en la Comisión Especial de Transporte Público en Vehículos de Turismo (CEVT), órgano especializado integrado en el Consello Galego de Transportes. La reunión estuvo presidida por la directora general de Movilidad, Judit Fontela, y contó con la participación de la directora general de Administración Local, Natalia Prieto. Según fuentes presentes en el encuentro, la iniciativa recibió un informe favorable por unanimidad.
El principal cambio afectará directamente a los profesionales del sector. Con la implantación del nuevo modelo, los 54 taxistas que actualmente operan en Baiona, Gondomar y Nigrán podrán prestar servicio en todo el ámbito comarcal, en lugar de limitar su actividad al municipio en el que tienen concedida la licencia, si se formaliza el acuerdo.
La integración permitirá superar las restricciones administrativas vigentes y adaptar el servicio a la realidad de movilidad del Val Miñor, donde los desplazamientos entre los tres municipios son constantes tanto para residentes como para visitantes. El sistema prevé la implantación de una tarifa única, la utilización de paradas comunes y la coordinación de turnos. El objetivo es reforzar la cobertura territorial, garantizar la continuidad del servicio y mejorar la disponibilidad de vehículos en las franjas horarias de mayor demanda.
Actualmente, Baiona cuenta con 13 licencias de taxi, Gondomar con 19 y Nigrán con 22. . La normativa autonómica contempla este tipo de áreas en entornos donde exista continuidad geográfica e interdependencia funcional entre municipios, siempre que la organización del servicio trascienda el interés estrictamente local.
En el caso del Val Miñor, la solicitud se sustenta en la continuidad territorial, social y económica de los tres ayuntamientos implicados. De avanzar la tramitación, la gestión corresponderá a la Mancomunidad de O Val Miñor, que deberá elaborar y aprobar una ordenanza reguladora común. Este documento fijará las condiciones de funcionamiento del nuevo ámbito, desde el régimen tarifario hasta la organización del servicio.
La iniciativa llegó al Consello Galego de Transportes con el respaldo de organizaciones sindicales y empresariales, además de asociaciones profesionales y de personas consumidoras y usuarias. Tras el informe favorable de la CEVT, el proceso entra ahora en su fase administrativa. La entrada en vigor del nuevo modelo quedará supeditada a la aprobación de la ordenanza y a la formalización definitiva del acuerdo.