La Policía Local de Vigo patrulla con 11 coches de «renting» con la ITV caducada desde noviembre

J. R. VIGO / LA VOZ

VIGO

Coches de la Policía Local aparcados en dependencias del cuerpo en el Ayuntamiento.
Coches de la Policía Local aparcados en dependencias del cuerpo en el Ayuntamiento. M.MORALEJO

Solo seis de los turismos están en regla; al principio se prohibió el uso, pero la merma del servicio al ciudadano obligó a reutilizarlos

08 feb 2026 . Actualizado a las 21:35 h.

El parque móvil de la Policía Local de Vigo es rehén de un error de gestión que se prolonga desde noviembre sin que nadie aporte dos meses después alguna solución. La realidad es que 11 coches de los utilizados para prestar servicio de patrulla, de los aportados por la empresa de renting adjudicataria del servicio, circulan por la ciudad en servicio oficial sin la documentación en regla. La situación resulta paradójica porque los mismos agentes que, contra su voluntad, conducen vehículos que no deberían circular, tienen la capacidad de multar a otros conductores por los mismos motivos que a ellos no les supone infracción alguna.

Explican en la plantilla de este cuerpo municipal que los turismos siguen sin la Inspección Técnica de Vehículos (ITV) en vigor, cuyo plazo de validez expiró el día 30 de noviembre. La situación fue comunicada por los agentes tanto a la empresa de renting, titular de los vehículos y responsable legal de gestionar dichas inspecciones, como al jefe del área de Seguridad del Concello, Antonio Vivero. A pesar de que la competencia para mantener la documentación en regla recae exclusivamente sobre la empresa adjudicataria —hecho respaldado por jurisprudencia reciente y recordado al consistorio—, hasta la fecha no se ha subsanado la incidencia.

La situación genera un impacto negativo en la operatividad de la plantilla y en la seguridad que se ofrece a la ciudadanía. Además, este escenario ha generado un dilema en la jefatura del cuerpo. Inicialmente se optó por restringir el uso de los 11 vehículos afectados, limitando el servicio a los otros seis coches de renting con la inspección en regla. Pero la medida provocó una merma en la capacidad de respuesta y una ralentización en la atención al ciudadano. Ante la imposibilidad de operar sin el 65 % de los coches sin comprometer la calidad del servicio público, se han vuelto a reutilizar. La decisión expone a los agentes uniformados a circular sin las garantías de seguridad vial exigibles y a asumir la responsabilidad ante la opinión pública, a pesar de ser ajenos al incumplimiento administrativo.

Falta de sanciones

Los funcionarios y sindicatos consultados en la Policía Local añaden que la caducidad de la ITV no es un hecho aislado, sino ha habido más incumplimientos en los vehículos de renting. Entre las deficiencias denunciadas destacan la inoperatividad de las cámaras de grabación en los vehículos con mampara para el traslado de detenidos, que no funcionan desde hace cuatro años. A mayores, el incumplimiento sistemático de los plazos de reparación de vehículos averiados; y la circulación de unidades con una cobertura de seguro mínima, inferior a la estipulada en el contrato adjudicado. El actual contrato de renting de los vehículos policiales se firmó en el año 2021 y se encuentra prorrogado desde hace meses.

En la Policía Local de Vigo se encogen de hombros, por perplejidad, al no entender cómo estos hechos se consienten. Añaden las mismas fuentes que el departamento de Seguridad del Concello conoce lo que está ocurriendo porque ha recibido varios avisos internos tanto desde la plantilla como desde los sindicatos; y a pesar de ello se continúa sin conseguir que la concesionaria mejore las herramientas de trabajo en un área del Ayuntamiento que tanto servicio presta a los vigueses.

El precedente: ocurrió lo mismo y policías multaron a sus propios coches

El 20 de octubre del 2020 se vivió una situación igual en este departamento municipal: los coches no tenían la inspección en vigor. Entonces, los agentes reaccionaron vivamente para llamar la atención sobre el problema y sacar los colores a los gestores municipales y de la adjudicataria de entonces. Hartos de que nadie solucionara la bochornosa situación, optaron por multar ellos mismos a sus propios coches por tener la ITV caduca. Al hacerse públicas estas autosanciones, se tardó dos días en solucionario.