La deportista gallega suma su segunda medalla tras la conseguida por equipos este viernes
10 nov 2025 . Actualizado a las 12:42 h.Melania Rodríguez sigue haciendo historia. La gimnasta ponteareana ha sumado este sábado su segunda medalla en el Mundial de Trampolín de Pamplona. Si la primera había sido un bronce por equipos, acaba de sumarle un oro individual en doble mini-tramp fruto de un salto considerado como el más difícil del mundo. La ejecución fue perfecta, clavando el ejercicio, y su reacción al finalizarlo lo decía todo, celebrando con rabia y emoción, junto a su entrenadora, Sara García, sabedora de la dimensión de lo que acababa de conseguir. Se llevó la ovación del Navarra Arena en una final en la que las cuatro clasificadas se repartían las medallas.
La gimnasta comenzaba el concurso con seguridad y contundencia la primera parte de la final, demostrando su condición de campeona al realizar un primer salto valorado en 27.600 puntos que la ha situado en la primera posición de las cuatro que pasaban. Le han seguido de cerca la británica Kirsty Way, la estadounidense Kennedi Roberts y Galina Begim, de Atletas Individuales Neutrales, que han pasado también a la gran final, todas con una nota de 27.400. Con un público entregado, Rodríguez volaba en su segundo salto y ha obtenido una puntuación de 26.700, una marca inalcanzable para el resto de competidoras.
???????? ?????????? ?? ???????? ??? ?????
— Teledeporte (@teledeporte) November 8, 2025
¡Con el salto más difícil del mundo, la española logra revalidar su título mundial en Navarra! #TRAWorlds2025
INCREÍBLE. pic.twitter.com/XbP8tZvOgw
¡¡MEDALLA DE OROOOOOOOO!! ??????
— RFEGimnasia (@RFEGimnasia) November 8, 2025
? Melania Rodríguez se proclama CAMPEONA DEL MUNDO en la final de DMT!
ESPECTACULAAAAR MELANIAAAA!!!!!! ??????????? #TRAWorlds2025 #TeamESP pic.twitter.com/a28nRuvrGG
Rodríguez declaraba tras el triunfo que había sido «una competición llena de altibajos». «Primero, he tenido la semifinal de doble mini y ha salido bien, me he conseguido clasificar a la final; después, ha sido la semifinal de trampolín, que no me ha salido nada bien», detallaba, admitiendo «un poquito de bajón» en ese momento. «Después, por la tarde he venido totalmente renovada. Estaba bastante nerviosa, porque saltaba la primera en mini-tramp y no sabía lo que iban a hacer las otras compañeras, marcaba yo un poquito el nivel», relata. Y ese nivel que fue capaz de ofrecer resultó «muchísimo mejor de lo esperado», por lo que no puede «estar más contenta».
Para la ponteareana fue «una auténtica locura» escuchar el himno en su honor. «Es una sensación indescriptible, que solo sabemos los que estamos ahí en ese momento. Estoy súper orgullosa; además, el público estabacon nosotros, hoy sí que se caía el estadio abajo», celebraba. Preguntada por qué le queda por hacer en su vida deportiva, mencionaba varios retos: «Quedan cosas: ir a unos Juegos Olímpicos, batir algún récord más en doble mini y hacer cosas que no ha hecho ninguna otra gimnasta, eso es lo que yo quiero hacer en este deporte».
Rodríguez, nacida en el año 2001 y perteneciente al Club Burgas ourensano, suma así su quinta medalla mundial, y la cuarta individual, el segundo oro tras el logrado en Birmingham en el año 2023 -que ha revalidado-; había sido bronce en Bakú en el 2021 y plata en San Petersburgo en el 2018. Venía también de firmar un bronce con récord del mundo -que era el objetivo que realmente se había marcado para esa cita- en Chengdu en los Juegos Mundiales del pasado verano.
Como siempre, Melania Rodríguez se acordó en este nuevo éxito al que fue su entrenador Pablo Hinójar, fallecido de manera repentina en octubre del 2024. «Evidentemente, se lo dedico a mi entrenador Pablo Hinojar, que ahora mismo no está, joder (se emocionaba) A Pablo, ya está. Era el mejor del mundo y gracias a él he conseguido todo esto y soy quien soy», expresaba. En la misma línea se pronunciaba tras el podio de los Juegos del pasado verano. «Siempre está presente. Es quien me ha enseñado todo, como gimnasta, pero más como persona. Sé que donde esté, me está ayudando». Añadía que él se habría vuelto loco con su salto, algo que con toda probabilidad se vuelve a repetir ahora.