Fueron detenidos junto a otras 77 personas en Perú y en el resto de España
13 dic 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Seis vigueses forman parte presuntamente de una red mundial de estafas llevadas a cabo mediante llamadas telefónicas. El grupo fue detenido en Vigo como integrantes de una banda a la que se le atribuye la apropiación ilícita de más de tres millones de euros a más de 10.000 usuarios de telefonía españoles.
Las investigaciones se centraron en Perú, donde agentes de la Policía Nacional y miembros del cuerpo homólogo del país andino con la colaboración de la Agregaduría de Interior peruana, dieron con la infraestructura tecnológica de la organización. El método utilizado para realizar el fraude masivo, denominado vishing, consiste en la realización de llamadas telefónicas en las que se suplanta la identidad de una empresa u otras personas para tratar de conseguir datos personales clave de las víctimas.
En el operativo fueron detenidas 83 personas, con el líder de la organización incluida. En Perú resultaron arrestadas 48 presuntos miembros de la red y otras 35 cayeron en Madrid, Barcelona, Mallorca y Salamanca, junto a los seis supuestos integrantes de Vigo, a los que fuentes de la Policía Nacional no atribuyen, sin embargo un rol relevante en la banda.
En total, fueron realizados 29 registros en Perú y España de forma simultanea, interviniéndose dinero en efectivo, teléfonos móviles, dispositivos informáticos y abundante documentación relativa a las mismas estafas llevadas a cabo.
En agosto del 2022 surgieron las primeras sospechas y estas dieron paso a la obtención de pruebas de la existencia de una estructura piramidal conformada por familiares y amigos. En Perú se encontraba el líder de la organización, que tenía bajo su mando a tres personas que controlaban cada uno de los centros de llamadas. Desde estos se realizar las llamadas a las potenciales víctimas, en colaboración con los integrantes de la banda en España. Mediante programas informáticos lograban que en los teléfonos de sus víctimas apareciese el número y nombre de atención al cliente de sus entidades bancarias. Hacían creer que tenían un cargo fraudulento y que su cuenta estaba bloqueada, les indicaban los pasos a seguir en la aplicación móvil de su banco, simulando que el código que recibirían en sus teléfonos móviles les permitiría desbloquear su cuenta. Solicitaban ese código y con él retiraban dinero en cajeros de la entidad, transfiriendo entre el 70 y 80 % a Perú. Los implicados en España se repartían por diferentes ciudades para dificultar cualquier investigación policial.
La Policía Nacional aconseja no aportar datos personales ni bancarios sin cerciorarse de que se trata de la empresa o la entidad en cuestión, que además, siempre dispone de esa información.