Elba Garfella encuentra su sitio en el juego interior del Celta

X.R.C. VIGO

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CELTA BALONCESTO

Después de superar una lesión de rodilla en el verano dilató su puesta a punto pero ante La Seu ofreció su mejor versión

25 ene 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

Elba Garfella (Manises, 2003) llegó al Celta en el verano del 2022. Era su primera temporada lejos de casa después de formarse en la cantera del Valencia y de debutar en la Liga Femenina con el actual campeón. En su primera temporada, la ala-pívot fue pieza básica para el ascenso, pero las lesiones le hicieron entrar con el paso cambiado en Liga Femenina. Primero, un problema de rodilla, y después, las típicas lesiones musculares derivadas de la dolencia, pero el sábado pasado formó parte del cinco inicial ante La Seu y la levantina firmó su mejor partido.

«La adaptación ha sido un poco dura, sobre todo, por las lesiones. Comencé lesionada de la rodilla en el verano, se alargó un poco más de lo esperado; luego aparecieron las lesiones musculares y la cosa ha sido como muy lenta», comenta Elba, que considera superada esa fase: «Ahora estoy un momento en donde estoy encontrando mi sitio en el equipo, la entrenadora y el staff me han ayudado un montón. Comienzo a sentirme jugadora otra vez». La mejor prueba es su buena actuación en el triunfo ante el conjunto ilerdense, con siete puntos, siete rebotes, dos asistencias y 14 de valoración. «He sentido que he hecho buen trabajo y ayudado al equipo. Es el partido del que más contenta he salido sin duda».

Con 18 jornadas encima, Garfella ya ha tenido tiempo para experimentar lo que significa medirse a pívots altas y de muchos kilos en el juego interior, algo que no sucedía el curso pasado en Liga Challenge. «Lo he notado mucho. El físico en Liga 1 sube un montón; táctica y técnicamente las jugadoras son mucho mejores y eso lo notas. También que hay mucha veteranía y las jugadoras se adelantan a las cosas. Yo soy joven, pero sé cómo funciona ya esto. Te sirve un montón para crecer como jugadora», dice la céltica, que reconoce que tuvo que matizar su juego para adaptarse a la exigencia de la categoría: «Tienes que ser más precisa, fijarte en los detalles, porque las defensas son más intensas, los duelos más duros y hay mucho más contacto. Como jugadora, también he tenido que endurecerme y pulir detalles e los que en Challenge no me daba cuenta».

A nivel colectivo, la evolución del Celta también salta a la vista. Pasó de coleccionar siete derrotas en la siete primeras jornadas a sumar seis triunfos en la 18. Barcelona fue el punto de inflexión. «Esa victoria yo la disfruté muchísimo. Fue la primera del equipo en once años en Liga 1». En ese partido ya se vio que el Celta comenzaba a estar engrasado. «Al tener muchas piezas nuevas, necesitábamos entrenar y conocernos, y creer en lo que nos decía el staff. Recuperar efectivos también fue muy importante», precisa.

Y si Barcelona fue el punto de arranque, el triunfo sobre el Perfumerías Avenida en la primera vuelta, el gran subidón de confianza. «Ahí nos dijimos a nosotras mismas que se podía», comenta Elba, que piensa que las sorpresas son posibles. Incluso por partida doble, porque este sábado visitan al conjunto salmantino. «Nunca se puede decir nunca. Es muy complicado, porque allí la afición es increíble y tienen un gran equipo, pero nosotras vamos a competir al máximo». Las opciones para dar otra vez la sorpresa pasan por la máxima concentración, el juego solidario y reducir los errores al máximo, «porque en esta liga los errores se castigan prácticamente todos». «Tenemos que ser muy meticulosas, con mucha intensidad. Necesitamos un partido perfecto», advierte.

Llegan, además, después de encadenar dos victorias claves en casa. «Estamos muy contentas, porque cada victoria que conseguimos es un paso hacia la permanencia. Estas dos victorias nos lo ponen cada vez más cerca y vamos a seguir luchando para que así sea».

Hay que tener en cuenta, a mayores, que cinco de los seis triunfos han sido con rivales directos y que ya le tienen el basketaveraje ganado a Barça y La Seu. Aun así, no quieren confianzas: «Esta liga es competida y puede haber sorpresas. Tenemos un poco de margen, pero no nos podemos relajar. Debemos seguir consiguiendo victorias y si podemos rascarle a los equipos de arriba, mejor. Vamos a seguir luchando hasta que la salvación sea 100 % seguro».