Más de 60 empresas que facturan 400 millones reclaman ayuda para crecer y no desubicarse del polígono de A Pasaxe, entre Vigo y Gondomar

VIGO

Oscar Vázquez

El proyecto de urbanización, que está parado, ha pasado de 3 millones a 7 y las empresas no pueden afrontarlo

11 ene 2024 . Actualizado a las 16:58 h.

Más de 60 empresas del polígono industrial A Pasaxe situado mayoritariamente en terrenos de Gondomar, pero también en Vigo, no pueden crecer por falta de espacio. No pueden pagar las obras de mejora de la urbanización por falta de recursos. En juego está la creación de más riqueza y puestos de trabajo en un polígono que ya genera hoy día 3.000 empleos y que factura más de 400 millones de euros. Las obras fueron encargadas a Copasa, que tenía que comenzar a ejecutarlas en septiembre, pero no han empezado aún porque los costes se han disparado. Cuando, hace diez años, se ideó el proyecto, este iba a costar tres millones de euros y ahora hay que invertir siete millones de euros porque los salarios han aumentado y el precio de los materiales de construcción se ha disparado, según señala el vicepresidente de la asociación de empresarios de A Pasaxe, Patricio Fernández Goberna, CEO de Industrias Ferri.«Nosotros tenemos muchos proyectos internacionales y queremos pasar de cien a doscientos empleados y ahora ya estamos apretados en nuestras instalaciones, así que necesitamos seguir creciendo y para eso hay que calificar la zona como industrial», señala Fernández Goberna vicepresidente de A Pasaxe y también de Asime, la patronal de las industrias del metal y afines cuyo secretario general, Enrique Mallón respalda a la directiva del polígono para que se atendida por las instituciones de manera que et colaboren con la financiación del proyecto. El Concello de Gondomar, que se beneficia de los impuestos de las empresas y que recibirá 700.000 euros por el ICO, si se lleva a cabo el proyecto, no tiene previsto por el momento poner dinero en la urbanización. Son 250.000 metros cuadrados de suelo que hoy está calificado como rústico y que tiene que ser legalizado como industrial, adecuándolo a la normativa para este tipo de áreas. Las obra supondrían nuevas calles, aceras, soterramiento de líneas eléctricas y reposición de un saneamiento que está obsoleto y que fue ejecutado por los propios empresarios en las últimas décadas. Mallón ha dicho que «el objetivo principal es la creación de industrias y el desarrollo del parque industrial porque el 70 % de las empresas de aquí son industriales».«Son empresas que venden mucho fuera de Galicia y tienen obstáculos, derivados de los costes. Vamos a ver si podemos conseguir apoyos para que estas obras no queden paradas», añade el secretario de Asime, que hace una llamamiento a todas las administraciones púbicas para que se impliquen en el proyecto que genera riqueza en Vigo, Gondomar y toda el área metropolitana, de donde proceden los trabajadores y proveedores de las empresas.

El presidente del polígono, Javier Díaz, dueño de Chogal, entre otras empresas, señala que han pedido varias reuniones pero que estas no se han concretado y el tema urge.«Estamos en un momento complicado para las empresas. Si no se consigue colaboración, alguno se verá obligado a cerrar o a trasladarse». Patricio Fernández dice que los empresarios estarían dispuestos a pagar incluso la mitad de los costes y que la otra mitad debería proceder de ayudas de las distintas administraciones por lo que supone para la industria gallega esta polígono.

Si esto ocurre con la primera fase de urbanización, que está parada, cuando debería llevar cuatro meses de obras, los empresarios tienen pocas esperanzas de que arranque pronto la segunda fase que supondrá la ampliación del polígono en otros 250.000 metros. El anterior delegado del Consorcio de Zona Franca se comprometió a ejecutarlas. Pero ya no está al frente del consorcio estatal.

En la reunión celebrada esta mañana en ka sede de la asociación de empresarios para analizar la situación del proyecto también ha estado Miguel Fuentes que es el dueño de al empresa del mismo nombre que lleva la distribución de Basf en el noroeste y que es vocal de la entidad empresarial de A Pasaxe.