Piquetes y largas esperas en las paradas de Vitrasa en el inicio de la huelga indefinida de autobuses de Vigo

VIGO

XOAN CARLOS GIL

La empresa culpa a los trabajadores por «perjudicar a la ciudadanía» y los empleados dicen que las negociaciones están rotas porque no presentaron ninguna propuesta para el convenio, que está parado

25 nov 2023 . Actualizado a las 17:18 h.

La huelga indefinida de los trabajadores de Vitrasa ha empezado con piquetes a las cinco de la madrugada. No ha habido incidentes pero sí largas esperas en las paradas en el fin de semana en que Vigo está más lleno por el encendido de Navidad y hay pocos autobuses en servicio, solo los mínimos, apenas una veintena, con las calles del centro cortadas, lo que hace difícil el desplazamiento en coche. Pero lo peor está por llegar a partir del lunes, cuando vuelven las clases en los centros educativos y la semana laboral para la mayoría de la población. Los trabajadores de Vitrasa han iniciado a las cinco de la mañana la huelga indefinida después de que anoche se rompieran las negociaciones que duraron solo unas horas.«La empresa no presento ninguna propuesta sobre el convenio, no querían hablar de temas del convenio: ni de salarios, ni de descansos, ni de nada, solo fue un maniobra para que no acudiésemos al encendido», aseguro el vicepresidente del comité, Manuel Núñez. Este trabajador pide disculpas por las molestias los ciudadanos, que sufren sus propias familias, pero culpa a la empresa del inmovilismo. El comité ya se había movilizado en otros eventos y estaba dispuesto a hacer sentir su malestar durante el acto del alumbrado navideño. Vitrasa ha dicho que ofreció normalizar las relaciones y abrir un calendario de negociación del convenio de un mes, solicitando la suspensión de la huelga durante este período, con un calendario de reuniones para la firma de un nuevo convenio colectivo en este plazo.«El comité de empresa rechazó la propuesta y mantiene la huelga. La empresa lamenta que el comité no cambiara de postura y siga adelante con una medida completamente irresponsable, que lleva a muchos trabajadores y trabajadoras a una situación de desgaste y que sigue perjudicando a la ciudadanía», ha dicho esta mañana una portavoz de Vitrasa.

El comité de empresa y la dirección de Vitrasa se reunieron ayer por la tarde en el hotel Bahía para intentar llegar a un acuerdo sobre el convenio colectivo que está bloqueado desde hace tres años y que afecta a 300 trabajadores y a sus familias a la puertas de las Navidades. Los empleados exigían la actualización salarial y más descansos porque a veces no tiene ni tiempo de ir al baño, con jornadas que puede legar a las diez horas porque el tráfico se complica y «los horarios son imposibles de cumplir». Para firmar el convenio, el comité de empresa exigió la retirada de los expedientes sancionadores. Doce trabajadores han sufrido la suspensión de empleo y sueldo durante dos meses y a otros cuatro han sido amonestados por falta muy grave por haber prado un autobús quince segundos», cuenta el empleado Alberto González. Fue la primera reunión tras semanas de paros parciales en horas punta. Pero hoy la huelga dificulta la movilidad para ver el espectáculo navideño de luz, sonido y atracciones de feria. Tras las últimas movilizaciones callejeras, con el boicot de los conductores a la pruebas del Halo, el gigantesco ascensor de Vialia, el alcalde Abel Caballero, lanzó el aviso de que el Concello está dispuesto a compensar a la empresa por las pérdidas sufridas en la pandemia. Este mensaje supuso el desbloqueo de las conversaciones en a víspera de la huelga indefinida que obligaría a Vitrasa a cubrir todas las Navidades con servicios mínimos y estos suelen ser escasos, de unos 20 autobuses los fines de semana y 40 entre semana, un tercio de los que forman la flota. Los trabajadores piden que su sueldo suba para hacer frente a la inflación galopante. La empresa quiso bajarlo este año un 30 %, según señalan fuentes de la plantilla, pero esta intención la tumbó la Justicia que no consintió la bajada.