«Me dejaron un piso social, lo reformé y me quieren echar después de 8 años»

Luis Carlos Llera Llorente
luis carlos llera VIGO / LA VOZ

VIGO

XOAN CARLOS GIL

Denuncian que hay adjudicatarios que se ausentan del país durante años

31 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Una madre soltera migrante, Marcela Romero, inquilina de uno de los 300 pisos sociales de la calle Teixugueiras sufre presión para abandonar el piso en el que reside con su hijo. La adjudicataria se marchó Ecuador durante ochos años. «Me dijo que se iba a su país, que también es el mío, y que me podía quedar yo. Después de ocho años ha regresado y me quiere echar de la vivienda. Yo me he gastado 15.000 euros en le reforma del piso para poder vivir con mi hijo», dice. Asegura que la adjudicataria dejó a deber a la Xunta más de mil euros en alquileres durante su prolongada ausencia.

Según ha notificado a la Xunta, al menos siete pisos de alquiler social de Navia están vacíos y hay otros que se realquilan por 400 euros una habitación y 700 el piso entero. La renta fijada por la Xunta para las familias con menos recursos es de 125 euros. El número de pisos vacíos podría llegar a 30 en varios bloques.

En un escrito al Instituto Galego da Vivenda e Solo, Marcela Romero asegura que hay unas cláusulas claras del Instituto Galego da Vivenda e Solo por las que la persona adjudicataria no puede marcharse durante tantos años y luego intentar volver a ocupar el piso. «Yo he reformado la casa y la he adecentado. Cuando ha vuelto esa persona he sufrido maltrato psicológico y presión para que la abandone. ‘‘Prefiero matarte a dejarte mi casa'', llegó a decirme esa persona», asegura Marcela.

Cuando la adjudicataria regresó de Ecuador compartieron el piso unos días pero luego enseguida surgió el conflicto. Pone de relieve que las viviendas se adjudican por un período de cinco año y luego se revisa para prorrogarlo por otros cinco años o no.

Romero señala que «es una lástima de que, a pesar de existir un montón de familias como la que acaba de fallecer en el incendio de Alfonso X, que están a la espera de una vivienda social sucedan casos así». Recuerda que la familia de Rosana (la fallecida con tres de sus cuatro hijos) tuvo que meterse en una vivienda «que no reunía las condiciones adecuadas». «Son personas que sí necesitaban esa vivienda social», opina, «que en paz descanse esta pobre familia a la que se negó la dicha de tener una vivienda en condiciones dignas». Por ello pide que se revise la situación de los pisos sociales de Vigo porque la problemática de vivienda es grande. Romero lamenta que todavía haya poblados chabolistas. «Yo misma he recogido a una chica que estaba durmiendo en un soportal de Navia porque no tenía un techo». El mal tiempo agrava las condiciones de la insalubridad de las infraviviendas.

De las 300 viviendas sociales construidas por el IGVS en Vigo un centenar se adjudicaron en propiedad y otras 200 están en régimen de alquiler social con una renta de 125 euros al mes, un precio muy inferior al del mercado para que las personas q sin recursos puedan tener un techo. Romero señala que están pagando justos por pecadores porque hay un problema de vivienda en Vigo y hay gente necesitada que no la logra.

Rosana

La Xunta ha aclarado que Rosana no tenía en vigor la petición de vivienda, pero no contestó las denuncias sobre supuestas irregularidades en Navia.