«El nivel del agua sube un metro en menos de un minuto y es un horror»

alejandro martínez VIGO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vázquez

Vecinos de la parte baja de Oia y Canido sufren inundaciones cada año

21 ene 2023 . Actualizado a las 13:58 h.

«Desde que vivo aquí, no hay un año que no se nos haya inundado la casa. El nivel sube más de un metro en un minuto y es un horror». Así se expresa Mercedes Santa María, una vecina de la Baixada do Vao. Los residentes de la parte baja de Canido y de San Miguel de Oia están cansados de soportar que todos los inviernos el agua se cuele en sus hogares por el deficiente desagüe de los ríos Barxa y Pereiriñas. Denuncian que un tubo de un metro de diámetro no es suficiente para expulsar al mar todo el agua que baja del monte. Acaba formándose un tapón y el agua se embalsa en la zona pantanosa de As Poulas, que pertenece a Augas de Galicia. «Una vez que esto se atasca, nos inunda a todos, hasta donde se encontraba el restaurante Cíes y hasta la subida que llega hasta la estación del tranvía», señala José Luis González Ferreira.

Los afectados reclaman una nueva canalización con la suficiente capacidad para liberar todas las aguas hasta la playa de O Vao. A sus 85 años, José Luis lleva más de 20 en esta lucha enviando cartas a las administraciones. «Contestan a las cartas con sello y cuño, prometen, pero lo que necesitamos es que resuelvan el problema porque no actúan. Que venga el departamento que tenga que venir. Son 22 años sufriendo estas consecuencias. Los vecinos sufrimos y pagamos los impuestos igual que los que viven en la Porta do Sol. Exigimos nuestros propios derechos, que no los tenemos», denuncia.

Óscar Vázquez

Los vecinos pasaron las pasadas Navidades achicando agua. «Fue miserablemente horrible. Ha habido quien no ha podido pasar ni la Nochebuena ni el fin de año, pero no este último. Años anteriores también le ha pasado lo mismo, tener que levantar la mesa con todo y escapar para la planta de arriba con los electrodomésticos». Otra vecina tuvo a su madre encerrada cuatro días por no poder bajar a la planta de abajo, que se encontraba inundada.

Pablo Sierra, otro vecino del Vao que vive detrás del campo de fútbol en una casa que compró su abuelo en 1957, señala que sufren las inundaciones desde que se construyó el club de campo. Afirma que detrás del campo de fútbol y hasta la carretera de la vía todo era una xunqueira que amortiguaba todas aguas. Pero en los años 80, los promotores del club de campo compraron los terrenos y crearon un relleno subiendo la altura. «Los que vivimos por debajo somos los que estamos recibiendo todo el agua de la xunqueira. Nosotros vivíamos aquí y no nos inundábamos antes de que se hiciera el club de campo», recuerda. «La única solución es abrir la carretera para que pase el agua y hacer un puente amplio. Si no, no se solucionará nunca el problema», señala. Los vecinos piden a las administraciones que se pongan de acuerdo para buscar una solución. «El río es competencia de Augas de Galicia, pero también las tiene el Concello porque es un espacio natural de interés local y también la demarcación de Costas», afirma Pablo Sierra. Señalan que la retirada de la maleza es responsabilidad del Ayuntamiento. «El ayuntamiento tenía una cuadrilla que venía a limpiar, pero desde que privatizó el servicio, ya no existe, dice Mari Durán, otra afectada. 

Junto a un pantano

Los afectados son los vecinos que tienen sus viviendas en torno al lugar denominado As Poulas. Se trata de una zona húmeda de una superficie de más de dos hectáreas. El agua que se acumula en esta zona desagua al mar a través de un regato. El estancamiento de las aguas produce una subida del nivel que deriva en inundaciones de las viviendas colindantes, que producen daños en los cultivos, viviendas y las pertenencias de los vecinos. Mari señala que la amenaza que tiene para ellos es doble. Además del riesgo de inundaciones, en verano toda esa maleza se seca y constituye un riesgo elevado de incendio. «Si esto arde un verano con todo eso seco, nos quemamos todos», señala.

El río Sil, muy crecido, a su paso por O Barco este sábado

Galicia mantiene la alerta sobre cinco ríos por riesgo de inundaciones

La Voz

La Dirección xeral de Emerxencias e Interior de la Xunta mantiene activo el Plan especial ante riesgo de inundaciones en Galicia (Inungal) con tres ríos -el Miño, el Mendo, el Mero, el Mandeo y el Tambre- en situación de seguimiento por superar el nivel de desbordamiento.

Aunque la situación de los cursos fluviales gallegos tiende a estabilizarse, y este sábado se espera que Galicia quede ya bajo influencia anticiclónica, el río Miño sigue en estado de emergencia (riesgo alto), a su paso por Os Peares, en A Peroxa (Ourense), y en situación de alerta en su discurrir por Lugo, Ourense y Salvaterra.

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