Manu Pérez pide paso en la élite

Xosé Ramón Castro
X. R. C. VIGO

VIGO

Xoel Gil

Con 18 años recién cumplidos, el central gana protagonismo en el primer equipo del Cangas, club al que llegó con siete años tras probar en las escuelas de verano

02 dic 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Nació en Vigo, vive en Moaña y se ha convertido en la nueva perla del Balonmán Cangas. En la última contienda, ante el Granollers, Manu Pérez Mateos (Vigo, 2004) marcó seis goles y fue el máximo artillero de su equipo conjuntamente con el rumano Fodorean.

Manu acumula tres temporadas en la dinámica del primer equipo del Cangas, una trayectoria ascendente que quedó cortada por una lesión de tobillo que, tras pasar por el quirófano, le hizo estar parado medio año. Siempre en el club al que llegó a los siete años por la vía de los campus de verano. «Cuando tenía cinco años, jugué al fútbol durante dos temporadas en la Moañesa, pero con siete comencé a ir a las escuelas de verano del Cangas», un club en el que ya militaba su hermana.

El balonmano enseguida le enganchó y tras un año compaginando las dos disciplinas, se inclinó finalmente por el balonmano tras el ultimátum de su madre. «Me acabó diciendo que me decantase por uno de los dos y seguí en balonmano porque me entretenía mucho más», comenta el central.

Desde entonces, ha pasado por toda la cadena de filiales del equipo de O Gatañal, desde alevines hasta alcanzar el primer equipo tres veranos atrás. «Cuando era juvenil de primer año, me llamaron para hacer en principio solo la pretemporada para ir formándome, pero al final del verano Nacho Moyano me dio la oportunidad de entrenar con ellos toda la temporada». Ahí comenzó una dualidad que persiste a día de hoy: entrenar con la escuadra de Asobal y reforzar al filial de Primera Estatal, el Luceros. «Siempre que puedo combinar con la Universidad —estudia INEF en Pontevedra—, entreno con el primer equipo, pero los día que no puedo, voy con los de Nacional. La mayoría de las clases las tuve que cambiar para el horario de mañana», comenta. Los fines de semana, ha doblado tantos como convocatorias lleva con Moyano. «Cuando doblo, se me hace difícil físicamente en los partidos, aunque siempre que puedo, intento dosificarme», precisa.

La pasada campaña, Manu ya comenzó a asomar la cabeza en la élite, pero una lesión le dejó media temporada parado, y es ahora cuando comienza a sentar las bases para asentarse en la Liga Asobal. «Mi intención es asentarme lo antes posible, ya sea este año o el que viene», revela este balonmanista emergente que cumplió los 18 años hace seis días.

En la actual campaña ya tuvo minutos en cinco encuentros. «Cada vez me encuentro más cómodo y, además, Nacho está depositando en mí mucha confianza y me está dando bastantes minutos para seguir progresando y mejorando cada día», comenta mientras desvela que «el entrenador quiere que se lo ponga difícil para que los siguientes partidos se tenga que pensar en quién poner». «Quiere que le dé soluciones», subraya.

Además de defender y jugar en equipo, los goles siempre son una tarjeta de presentación y Manu, que en sus días de futbolista probó de delantero, ya ha visto puerta en cinco partidos este campaña. «Últimamente estoy intentando crear muchas ocasiones para el equipo y ellos para mí y estoy encontrando buenos resultados», siendo los siete metros una de sus especialidades. «Desde pequeño siempre me mandaron tirar y cuando tenía tiempo libre, me ponía a practicar por mi cuenta y últimamente estoy muy acertado». Lleva cuatro en seis intentos.

Manu, que tiene en el también central Luka Cindric —un croata que arribó en el Palau en el 2019 desde el Kielce polaco— a su jugador de referencia, no esconde la gozada que resulta jugar en O Gatañal y no duda en apostar por la permanencia en Asobal. «El equipo está mejorando mucho pero aun nos queda». El sábado espera tener minutos ante el Cuenca.