Desirée Vila: «El deporte me quitó una pierna y me salvó la vida»

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MARISCAL | EFE

La atleta paralímpica gondomareña ha recibido la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo

02 dic 2022 . Actualizado a las 17:39 h.

La atleta paralímpica Desirée Vila Bargiela (Gondomar, 1998) ha recibido este viernes la Medalla de Oro de la Real Orden del Mérito Deportivo de manos del presidente del Consejo Superior de Deportes, José Manuel Franco. La deportista aseguró al recoger el reconocimiento que el deporte le quitó una pierna tras un accidente en 2015 -cuando practicaba gimnasia acrobática y como consecuencia de una negligencia médica- pero también la «salvó la vida».

El Consejo Superior de Deportes justificó la entrega de este reconocimiento a Desirée Vila por los «logros en el atletismo paralímpico y su proyección en el deporte inclusivo» a sus 24 años. «Cuando me llamaste (José Manuel Franco), no daba crédito de lo que suponía y lo afortunada que soy. Desde pequeña sabía cuál era mi pasión. Algunas personas nunca lo encuentran, pero teníais que ver mi cara cuando me llevaron al pabellón de gimnasia en Vigo por primera vez. Esa pequeña Desi no tenía ni idea de cómo cambiaría la vida la decisión de dedicarse al deporte. Ha sido la mejor decisión y la más importante de mi vida», expresó Vila en su discurso, recogido por Efe.

La gondomareña profundizó en cómo vivía el deporte en su infancia. «Todos los días me subía en tres autobuses distintos para llegar a Vigo a entrenar. Mis padres me decían que se pueden tener días malos y que no pasa nada», confesó la atleta, que también recordó que tras el accidente, cuando estaba en la UCI con necrosis, «solo pensaba en cómo sobrevivir sin el deporte». «No ha sido fácil llegar hasta aquí. Al principio tenía miedo de lesionarme y la experiencia traumática me hacía pensar que no tendría una buena relación con el deporte. Empecé a correr con mi ballesta, aceptar mi cuerpo y la discapacidad. Alguien vio potencial en mí para el salto de longitud y pude venir a la Blume», relató.

Dio las gracias a sus padres por darle libertad para escoger hacer lo que más me gusta. «El deporte me ha quitado una pierna, pero me ha dado unos valores, unos objetivos y otra familia. El deporte forma parte de mi esencia, de mi ADN. La medalla va dedicada a las personas que alguna vez han visto truncada su vida. A mí el deporte me salvó», concluyó.

José Manuel Franco, por su parte, señaló que «el deporte, por su carácter transformador, debe contribuir a mejorar la vida de todas las personas» y alabó a la galardonada. «Desirée es un referente deportivo, social y humano, un ejemplo. Para las personas que practican deporte, con capacidades diversas y para toda la sociedad. Tu ejemplo tiene que hacer mella. Has conseguido visibilizar la discapacidad. Diste una segunda oportunidad al deporte y lo hiciste con una sonrisa permanente que conmueve y te hace más admirable», comentó. «Nos has demostrado el valor que tiene la resiliencia y la superación. Nos has demostrado que lo único incurable son las ganas de vivir -una alusión al título del libro de Vila-. Eres un ejemplo para toda la juventud y porque trasladas valores que nos hacen mucho mejores», señaló.

Desirée Vila sufrió el 26 de febrero de 2015, a los 16 años, un accidente cuando estaba entrenando acrobacias con el club vigués al que pertenecía, el Flic Flac. Se rompió la tibia y el peroné y, debido a una negligencia médica, tuvo que sufrir la amputación de la pierna derecha. Tras la recuperación probó varios deportes hasta que, tras un año y medio sin correr, probó a hacerlo con una prótesis. En agosto de 2018 participó con la selección española en el Europeo de atletismo paralímpico de Berlín y en 2021 cumplió un sueño al competir en los Juegos Paralímpicos de Tokio, en los que logró un diploma en la categoría T63 de discapacitados físicos con un sexto puesto en salto de longitud y además consiguió el récord de España en los 100 metros lisos con 16.84.

La entrega de este reconocimiento se produce en el marco de la estrategia 'Iguales en el Deporte' impulsada por el CSD y de la celebración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad, el próximo sábado, 3 de diciembre. Ya en los días previos, Vila había manifestado a través de su cuenta de Instagram lo feliz que le hacía este premio: «Me hace muchísima ilusión. Cuando me llamaron, no me lo creía. Es muy, muy top y estoy muy feliz».

La aventura de Desirée Vila en Estados Unidos tras posponerse su operación de corazón

M. V. F.

Oswego es, desde principios de año y hasta el próximo mayo, el hogar de la atleta paralímpica Desirée Vila (Gondomar, 1998). Cuenta que le gustan los nuevos estímulos y que, después de participar en los Juegos de Tokio, necesitaba un cambio de aires. No solo por el «vacío» que queda tras una experiencia como esa que requiere tanta preparación previa, sino también por otro asunto relacionado con su salud: «Tengo pendiente una operación de corazón», revela.

Esa intervención llegó a tener fecha pasada la cita paralímpica. Se había sometido a las pruebas del preoperatorio y estaba todo cerrado. «En el último momento, los médicos decidieron que era mejor esperar», recuerda. Porque se trata de un problema de nacimiento que requiere un seguimiento continuo porque puede «llegar a ser peligroso», si bien en este momento no lo es. «No tengo síntomas, no noto nada en mi día a día. Pero el deporte influye y en este año de entrenamiento tan intenso, ha ido a peor», desgrana.

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