Los tribunales de Vigo inician una revisión masiva de penas de abusadores sexuales

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vázquez

Papuchi, el empresario vigués condenado a 36 años de cárcel por abusos a 16 menores, renuncia a pedir una rebaja

30 nov 2022 . Actualizado a las 21:12 h.

Llega diciembre y la Audiencia Provincial y las tres juezas de lo penal de Vigo se disponen a iniciar de oficio la revisión de sentencias de condenas por abuso sexual para ver si es posible rebajarle, de media, uno o dos años a los agresores en prisión amparándose en que el reo puede acogerse a la ley más beneficiosa para él. Estos tribunales no rebajarán directamente las penas, sino que avisarán a las partes de que determinadas sentencias se ajustan a la nueva modificación legislativa del «solo sí es sí» para que propongan una rebaja o se opongan a ella. Lógicamente, va a generar una nueva batalla legal porque la Fiscalía tiene instrucciones de no revisar sentencias firmes en ciertos casos y la acusación particular, que representa a la víctima, querrá evitar que el convicto adelante su salida de prisión o retrasarla.

A mayores de estas revisiones de oficio, abogados de Vigo ya están presentando en los tribunales las primeras peticiones de rebaja de abusadores sexuales, caso del letrado Alejandro Vega. Por otra parte, fuentes cercanas al empresario vigués conocido como Papuchi, condenado a 36 años de cárcel por abusos a 16 menores, desvelaron ayer que dicho recluso ha renunciado a pedir una rebaja de prisión. Eso se debe a que las 16 penas a las que fue sentenciado son, individualmente, más bajas que las que están afectadas por la nueva reforma del «solo sí es sí».

Los tres juzgados de lo penal de Vigo examinaron en el primer semestre de este año 10 casos de delitos contra la libertad sexual, generalmente abusos porque las agresiones, al tener una mayor pena, se juzgan en la Audiencia. Entre el 2016 y el 2021, inclusive, las juezas de lo penal dictaron un total de 121 sentencias de delitos contra la libertad sexual, a los que se suman más de una quincena cuando termine el año. En total, tendrán que examinar cerca de 140 casos, sin contar los expedientes que acumula la quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, en Vigo.

Fuentes de un juzgado de lo penal indican que el proceso será el siguiente. Realmente, sospechan que solo tienen a un «puñado» de expedientes que puedan ser candidatos a revisar de oficio. En primer lugar, van a comprobar cuántos asuntos en ejecución por abuso sexual siguen activos. Después, la jueza oirá a las partes y si hay luz verde procederá a revisar cada caso a la vista de la modificación legislativa. El procedimiento es similar a otras rebajas anteriores. «Se trata de una situación compleja que no es automática porque ahora hay conductas con un tipo específico que no tenían antes», dice. Sospechan que no revisarán ninguno porque la ley afecta a casos con límites punitivos más altos y que se juzgan en la Audiencia.

Podría ocurrir, como ya ha planteado el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que no se rebaje la pena porque, en el cálculo final, el recluso sale perdiendo con la nueva ley porque le resulta más desfavorable. Otras veces, como ayer, el TSXG redujo en medio año la condena de 11 años a un vecino de O Porriño que abusó de una niña de 4 años, hija de su novia.

La Fiscalía General establece que no se revisarán las condenas firmes cuando la pena impuesta en la sentencia sea susceptible de ser impuesta con arreglo al nuevo marco legal de la reforma.