La cultura despide al vigués Santiago Montes

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El pintor nacido en O Calvario hace 82 años tiene presente su obra en Castrelos, Afundación y Marco

15 nov 2022 . Actualizado a las 12:08 h.

«Santiago Montes foi primeiro a facilidade milagreira para falar co pincel, co carbón, coa pruma. Un espíritu duramente poético», dijo Álvaro Cunqueiro del pintor vigués que acaba de fallecer en su ciudad a los ochenta y dos años. Había nacido en O Calvario y, debido a esa enorme sensibilidad que atesoraba, se dedicó al arte. Su amigo, el pintor Xosé Luis Otero lo describe como «un hombre absolutamente enamorado del arte, de la poesía, de la filosofía y de la música, sobre todo de la música, de hecho, sus obras abstractas tenían una base casi como una división horizontal al modo de un pentagrama».

De formación autodidacta, Santiago Montes amplió sus conocimientos artísticos viajando por Europa y residiendo una larga temporada en Alemania. Durante su juventud trató con los más grandes artista gallegos de la época, como el propio Álvaro Cunqueiro, Laxeiro o Urbano Lugrís, aunque su artes y sus maneras personas fueran más sobrias.

M.MORALEJO

«Con pinceladas precisas, apaixonadas, con riscos ascendentes, interrogantes, sobre fondos grises, purísimos, crea sensacións profundas e suxerentes. Na austeridade cromática irrompe pinceladas coma unha expresión de luz. Un espazo aberto a soedade, un suspiro, unha sombra rosalina. Santiago ofrécenos a pintura abstracta mais limpa, requistada, clásica,..» dijo de su obra María Xosé Queizán.

Santiago Montes tiene su obra presente en las grandes referencias artísticas de la ciudad, como son el Museo Municipal Quiñones de León, la Colección Afundación y el Marco. Fue en el museo de arte contemporáneo donde realizó su última exposición en el año 2018. Fue un proyecto titulado Rara Avis, que comisarió Rubén Martínez Alonso. Decía entonces el comisario: «En perigo de extinción, a coherencia xoga un papel esencial na traxectoria profesional de Montes. Sacrificio, entrega, sufrimento, soidade, incomprensión, abandono, xaxún… son só algúns dos duros retos, das ingratas consecuencias que terá que afrontar quen, dende a súa propia encrucillada, opte por esta angosta senda».