Povisa aumenta el negocio privado hasta los 30 millones, su mayor cifra

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua VIGO / LA VOZ

VIGO

Xoán Carlos Gil

El hospital insiste en la estrategia de crecer al margen de la sanidad pública

12 nov 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

El Hospital Povisa volvió a registrar pérdidas en el año 2021, que se convierte en el séptimo ejercicio seguido en que el centro sanitario privado más grande de Galicia está en números rojos, según sus cuentas oficiales, recién depositadas en el Registro Mercantil. Concretamente, perdió 1,2 millones de euros (después de impuestos), frente a 3,9 del año anterior. Acumula un déficit de 26 millones en siete años.

A cambio, el volumen de negocio del hospital se ha incrementado notablemente, al pasar de 98 millones de euros en el año 2020 hasta los 105,7 del 2021. Además, por primera vez en años, el ebitda o resultado operativo (el indicador que mide la salud del negocio empresarial) es positivo, solo unos pocos euros, pero positivo.

Pero los datos que recogen las cuentas de este hospital revelan un progresivo cambio estratégico en la gestión del hospital. La dependencia que Povisa tiene del Sergas es enorme, porque es el único hospital privado de Galicia que tiene asignada una parte de la población de la sanidad pública (en torno a 125.000 personas actualmente). Los números del hospital muestran cómo poco a poco está basculando hacia el negocio privado. En el 2021, el 28 % de los ingresos de Povisa ya provenían de particulares y aseguradoras. El año anterior era menos del 24 %. Es una facturación de cerca de 30 millones de euros ajena al Sergas, seis más que el año anterior, un crecimiento del 28 %.

Según un análisis de La Voz sobre las cuentas de la compañía, esos 30 millones de euros son el mayor volumen de negocio puramente privado que ha tenido Povisa en, como mínimo, los últimos quince años. Que este sector represente el 28 % de la facturación es también la mayor proporción durante este período de tiempo.

Povisa lleva meses redoblando sus esfuerzos por crecer en la privada. Esta misma semana, el hospital anunció que ha empezado a aplicar técnicas de injerto capilar para pacientes con problemas de alopecia. En los últimos meses ha montado unidades de medicina estética y de chequeos para hacer pruebas a pacientes sanos que quieren controlar su salud. También ofrece consultas de sexualidad masculina y femenina, odontología o tratamientos para las roncopatías (ronquidos). Entre otros. Se trata de servicios que no están en el perímetro de la sanidad pública y que muchas veces tienen que ver más con el bienestar que con un concepto más clásico de los tratamientos sanitarios.

Los números del 2021 reflejan ya un impacto de esa estrategia. Los ingresos de pacientes particulares (los que no tienen seguro) o de mutuas laborales ya superan los 8 millones (un crecimiento del 60 % en un año) y los seguros privados gastan 18,9 millones (un 17 % más).

Históricamente, Povisa se había centrado más en su principal cliente, que es el Sergas, que en crecer en el ámbito privado y en esos servicios que no son la salud clásica. Pero los datos de los últimos años apuntan a que la cantidad que la Xunta está dispuesta a gastar en el hospital de la calle Salamanca ha tocado techo. Recibió del Sergas 76,1 millones el año pasado, la menor cifra desde que se firmó el concierto (2014), sin contar el año del covid, en el que bajó la actividad.

El histórico hospital vigués fue adquirido en el 2019 por Ribera Salud, que entonces pertenecía a la aseguradora norteamericana Centene Corporation y que ahora está a punto de ser vendida al grupo francés Vivalto Santé.