EE.UU. atribuye el alijo de 3.824 kilos de cocaína del Karar a un capo colombiano

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO VIGO / LA VOZ

VIGO

Sócrates Gabriel Barros, alias Chun, llevaba años en el punto de mira policial en su país y en los EE.UU., que solo en el 2016 le atribuye 14.000 de cocaína incautados en diferentes buques. También le otorga la capacidad de enviar alijos a Centroamérica, el mar Caribe y Europa.
Sócrates Gabriel Barros, alias Chun, llevaba años en el punto de mira policial en su país y en los EE.UU., que solo en el 2016 le atribuye 14.000 de cocaína incautados en diferentes buques. También le otorga la capacidad de enviar alijos a Centroamérica, el mar Caribe y Europa. Cedida

La Fiscalía de Florida y la DEA le sitúan llevando la droga en lanchas al barco nodriza que acabó en Galicia; Sócrates Gabriel Barros fue extraditado en el 2021 a los EE.UU por narcotráfico tras una condena en su país

16 sep 2022 . Actualizado a las 00:54 h.

Sócrates Gabriel Barros creció socialmente como líder indígena en la Guajira de su país natal, Colombia; una zona fronteriza con Venezuela y orientada al corazón del mar Caribe. Le apodaban Chun e hizo del tráfico de drogas su verdadero y más rentable medio de vida durante años. Solo en el 2016 se le atribuye el decomiso de más de 14.000 kilos del polvo blanco más codiciado de la historia; una fortuna en droga decomisada en varios buques.

Su primera condena por narcotráfico llegó en el 2019, la impuso la Justicia de su país por exportar el producto más rentable que se cocina en Colombia. Pero la pena no impidió a Gabriel Barros seguir en lo más alto del negocio ni dejar atrás su condición de capo del narcotráfico en el país. La agencia antidroga DEA y la Fiscalía de los EE.UU. aseguran que su organización siguió enviando toneladas de cocaína a «países de Centroamérica, el Caribe, los Estados Unidos y Europa».

Su relación con el Viejo Contienen llegó a través de Galicia, a caballo entre Vigo y la ría de Arousa. Ocurrió en el 2020, durante el primer confinamiento a las pocas semanas de comenzar la pandemia. El 5 de abril —según relata la Fiscalía de Florida y la DEA—, varias lanchas zarparon de la Guajira con «aproximadamente 4.560» kilos de cocaína. Se cargaron en el barco MV Karar, que partió previamente de Panamá, y cruzaron el Atlántico hasta que este remolcador fue abordado (el 25 de mayo) por el Servicio de Vigilancia Aduanera y la Policía Nacional a 400 millas de Vigo.

El millonario porte de cocaína se descargó en el puerto de Vigo y la investigación, iniciada meses atrás, la dirigió el Juzgado de Instrucción número 3 de la ciudad. La causa sitúa al arousano Juan Carlos Santórum y a otras 14 personas, casi todas de O Salnés y presuntamente a sus órdenes, organizando todo lo necesario para salir a recoger el alijo a lomos de tres planeadoras.

Comisión rogatoria

Pocos días después, la Fiscalía Antidroga en Pontevedra y el juzgado instructor recibieron una petición de colaboración de las autoridades de los EE.UU. sobre todo lo relacionado con el alijo del MV Karar, los tripulantes del barco, Santórum y su banda. Una comisión rogatoria en la que se explica que la organización de Sócrates Gabriel Barros —bautizada clan Indio— fue la proveedora de la cocaína transportada por el MV Karar y remitida, presuntamente, a la atención de Santórum y su gente. Ellos, según la investigación en España, recogerían los fardos para descargarlos en Esteiro (Muros), Sanxenxo y en el río Miño, a su paso por Tui

El trabajo policial en Colombia fueron más allá de Sócrates Gabriel Barros. Descabezaron a su organización, en la que figuraban sus colaboradores más próximos. A Santander Barros, alias Pollo, se le consideró el principal coordinador del clan Indio. Ya el responsable de la logística de la organización de Sócrates Gabriel sería Jorge Díaz, responsable de dotar de vehículos a sus compañeros en la actividad de exportación de cocaína. Nefer Hinojosa sería la tercera mano derecha de Sócrates, y su atribución sería la de transportista dentro del clan Indio.

Pero entre aquella petición de ayuda de los EE.UU a España, en 2020, a la actualidad, la suerte de Sócrates Gabriel Barros y su organización ha brillado por su ausencia. El capo colombiano y líder indígena fue extraditado en diciembre del 2021 a los EE.UU. acusado de «narcotráfico y concierto para delinquir», explicó en su día la Corte Suprema de Justicia de Colombia en un comunicado.

Extradición

Acusaban a Sócrates de bombardear a la potencia mundial y al mar Caribe de alijos de cocaína. Un pecado que los EE.UU. no suelen dejar pasar por alto, y más cuando Colombia está implicada; el convenio de extradición entre ambos país está muy engrasado desde los años noventa por este pecado concreto. La Corte Suprema de Colombia explicó entonces que los delitos cometidos por él «escapan a la competencia de su jurisdicción debido a que las cantidades de narcóticos fueron decomisadas en un país distinto al colombiano y los delitos se cometieron bajo la jurisdicción de naciones extranjeras».

En Galicia, por el alijo del MV Karar, Sócrates Gabriel Barros no figura entre los procesados, ni falta que hace; está fuera de circulación y supondría ampliar un procedimiento que, por sí solo, ha sido complejo de instruir y cargado de tensiones.