Cazados en Teis seis furtivos con almejas durante la superluna de junio

La Voz VIGO / LA VOZ

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La Policía Local tuvo el apoyo de la cofradía de pescadores

25 jun 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Hasta seis furtivos vigueses quisieron ponerse las botas durante la superluna de junio. Los agentes de la unidad ejecutiva de la Policía Local apoyados por la Guarda Rural de la cofradía de pescadores realizaron una campaña de vigilancia extraordinaria con motivo de este fenómeno que provoca mareas bajas muy acentuadas que descubren una gran cantidad de moluscos. El dispositivo se saldó con casi doce capturados en las inmediaciones del monte de A Guía.

El primer día de vigilancia, el 14 de junio, a las 23.50 horas, los agentes cazaron a un furtivo de 58 años con una bolsa de almejas que pesaba dos kilos. Al día siguiente, a plena luz día (12.30 horas), los cuerpos de seguridad observaron en la playa de la ETEA a dos hombres agarrando almejas y depositándolas después en bolsas de plástico para llevárselas en una mochila negra. Fueron interceptados in fraganti, a la salida del agua. Los agentes les incautaron 3,345 kilos de moluscos y dos sachos para su extracción. Tenían 77 y 50 años.

El pasado 16 de junio, fue en la playa de la Lagoa donde toparon con más furtivos haciendo de las suyas. Dos hombres tenían almejas amontonadas en la arena para recogerlas posteriormente. Toda la captura pesaba 1,720 kilos. Los identificados tenían 44 y 48 años y ambos son de Vigo.

Cerca, otra mujer aprovechó la superluna de junio para hacerse con un buen acopio de almejas mediante la práctica del furtivismo. En la zona de las rocas de la Lagoa, cogía la almeja y la metía en una redecilla. En total, se había hecho con 3,4 kilos del producto. Los policías se acercaron a ella, que es natural de Vigo y tiene 73 años. Una vez realizada la identificación, los agentes de la Guarda Rural devolvieron el producto al mar. 

Superluna

La fase de luna llena de junio, como otras muchas, recibe un nombre que suele estar asociado a algún cultivo. En este caso se llama luna de fresa porque coincide con la recogida de este fruto. Esta observación tan cotidiana suele ser producto de un engaño a los sentidos. Se trata de un fenómeno conocido como ilusión lunar y provoca recesos de mareas.