En Povisa, las enfermeras enseñan a los acompañantes a ponerse protección
23 feb 2022 . Actualizado a las 05:00 h.Los hospitales de Vigo están empezando a adaptarse al nuevo protocolo, aprobado por la Consellería de Sanidade la semana pasada, que generaliza las visitas y acompañamientos en los hospitales, tanto dentro de las zonas covid como en el resto de áreas.
Una fuente oficial del Álvaro Cunqueiro confirma que los enfermos ingresados con el coronavirus ya pueden recibir visitas. Otra fuente oficial de Povisa asegura que este centro sanitario también se ha adaptado a este nuevo régimen. En Vithas Vigo (antiguo Fátima), según un portavoz, han pedido a la Consellería de Sanidade una aclaración ante la publicación del nuevo protocolo, pero todavía no la han recibido, de manera que siguen con el régimen anterior y los ingresados con covid-19 no pueden recibir visitas.
El nuevo protocolo dice que los ingresados en las plantas covid pueden recibir tanto visitas (que son puntuales y con un horario marcado) como acompañamientos (que puede ser permanente). «Esto es humanizar el trato. Se puede acompañar a un familiar ingresado de muchas maneras: con llamada, con videollamada... pero lo que percibimos es que cuando la familia lo ve cara a cara se queda más tranquila», reflexiona la directora de enfermería de Povisa, Cristina Serra.
La mayoría de los familiares optan por la visita, que puede durar una hora o menos, antes que por el acompañamiento permanente. Serra explica que incluso está permitido que los allegados se queden a dormir en la habitación de un familiar con covid, aunque no sea lo más recomendable para evitar el contagio, ya que durante el sueño es más difícil mantener las medidas de protección. De momento ningún allegado ha optado por quedarse a dormir en la planta covid y sí son mayoría los que hacen visitas puntuales.
Está permitido que cada enfermo ingresado tenga dos acompañantes, que se turnan. «Hemos establecido una sala para que los familiares se pongan y se quiten los equipos de protección individual (EPI) y nuestro personal los va guiando», indica la directora. Si en la habitación no hay una terapia que genere aerosoles, como el oxígeno suplementario, entonces es suficiente con la mascarilla; si sí la hay, entonces el EPI incluye guantes, bata desechable y gafas. Durante la visita no se puede comer o beber ni ir al aseo de la habitación. En los acompañamientos permanentes estos límites se relajan.
En el resto de plantas, los hospitales ya permitían visitas, siempre presentando el certificado covid, que acredita la vacunación, aunque se puede sustituir por una prueba diagnóstica reciente con un resultado negativo. En las ucis también se pueden hacer visitas.
También en consultas
Además, el nuevo protocolo permite que los pacientes acudan a urgencias, a consultas y a pruebas acompañados por un allegado, algo que hasta ahora se restringía a niños, dependientes y embarazadas. En Povisa dan una pegatina al acompañante para identificarlo. «Como ya teníamos las etiquetas para los casos restringidos, nos fue fácil adaptarnos rápidamente», explica Cristina Serra.
«Muchas familias han pasado por esta situación sin merecérselo»
La Consellería de Sanidade aprobó el jueves pasado el nuevo protocolo que permite visitas a los pacientes ingresados con el coronavirus. Fue la consecuencia del caso de Rosario, una mujer que murió en el Álvaro Cunqueiro sin poder despedirse de su familia cuando estaba consciente. Padecía un cáncer. Cuando fueron a ingresarla en el hospital, le hicieron una prueba diagnóstica y dio positivo. Aunque nunca tuvo clínica propia del covid-19, ingresó en la planta covid. Tanto ella como su familia pidieron acompañarla en todo momento, pero no pudieron hacerla hasta que estuvo inconsciente y a punto de morir. «Es un alivio para nosotros que las familias ya pueden entrar y saber que mucha gente no va a pasar por lo mismo», opina su hijo, Manuel Iglesias, «pero nos queda la sensación agridulce de que muchas personas han pasado por esta situación sin merecérselo».