Las juergas nocturnas se mudan al rural ante la falta de vigilancia

alejandro martínez VIGO / LA VOZ

VIGO

XOAN CARLOS GIL

Vecinos que viven a las afueras de la ciudad denuncian aglomeraciones y vandalismo

20 jul 2021 . Actualizado a las 22:25 h.

El pasado fin de semana se formó un botellón de madrugada en el Monte dos Pozos. Vecinos de la zona llamaron a la policía alarmados por el ruido de la fiesta nocturna pero no había ninguna brigada rural en el turno de noche. Cuando los agentes de la Policía Local acudieron a primera hora de la mañana, el botellón ya se había dispersado y solo quedaban allí botellas y vasos esparcidos por el suelo, entre otros desperdicios.

El caso es una muestra de la falta de atención policial en las zonas del extrarradio, no por culpa de los agentes, sino por una organización del servicio que se ha olvidado del rural.

La vigilancia policial se intensifica en el centro de la ciudad para prevenir el botellón, pero el extrarradio se encuentra desprotegido por la falta de medios. Grupos de jóvenes se encuentran en parques forestales las madrugadas de los fines de semana para consumir bebidas alcohólicas ante la falta de vigilancia policial. Son encuentros en los que nadie porta mascarillas ni se respeta las distancias de seguridad. El propio gobierno municipal reconoce que este tipo de encuentros constituyen un importante foco de contagios, al contrario que en la hostelería, donde se cumplen las normas. El botellón se está desplazando del centro urbano al rural y, junto a este fenómeno, también lo hace el vandalismo.