El Supremo avala que el seguro cubra inundaciones por lluvias en Cangas

e. v. pita VIGO / LA VOZ

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Imagen de archivo XOÁN CARLOS GIL

Revoca un fallo de la Audiencia que veía excepcional esa póliza en Galicia

13 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La sala primera de lo civil del Tribunal Supremo ha dado la razón a Promociones Trazamoura, que reclamó 24.728 euros a una aseguradora que quería librarse de indemnizarle por las inundaciones causadas por unas fuertes lluvias y viento en una vivienda de su propiedad el 16 de octubre del 2014 en Cangas. El agua dañó el mobiliario, el falso techo, la tarima y armarios empotrados. El promotor, confiado, pasó el parte para reclamar la compensación y se llevó la sorpresa de que la compañía rehusaba pagarle lo que pedía porque había, en el medio del texto, una cláusula «especial» que excluía la lluvia intensa «anormal» porque superaba los 40 litros caídos por metro cuadrado durante una hora. Tras siete años de juicios, el Supremo concluye que toda la lluvia debe asegurarse en la ría de Vigo y desdice a la Audiencia, la cual dudaba de que algo tan corriente en esta zona de Galicia como la lluvia pudiese cubrirse con una póliza.

El cliente había suscrito una póliza por 190.000 euros que le cubría los fenómenos atmosféricos y otros daños, así como la lluvia, viento, pedrisco y nieve. Exceptuaban el tornado. La inundación dañó la talla artesanal de su mesa, el sofá y la tapicería, y contrataron a unos técnicos profesionales para transportar y descargar los muebles deteriorados en un punto limpio.

Sin embargo, la compañía se negó a pagar lo convenido porque en el contrato de la póliza de seguro multirriesgo familia-hogar tenía una cláusula especial que consideraba «anormales» las lluvias superiores a 40 litros por metro cuadrado si caían durante una hora consecutiva y los vientos de más de 84 kilómetros por hora, así como los tornados.

El cliente replicó él tenía un seguro que le cubría de las lluvias, que no sabía nada de tal cláusula especial, la cual aparecía por medio del texto, y fue a juicio.

El Juzgado de Primera Instancia número 9 de Vigo estudió la controvertida cláusula y avaló en el 2017 al cliente porque esa cláusula limitaba sus derechos puesto que el texto general cubría los daños ocasionados por fenómenos atmosféricos pero luego se los limitaba en un artículo especial.

La aseguradora apeló. En el 2018, la sexta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, revocó la sentencia y dio la razón a la compañía porque la cláusula delimitaba claramente el riesgo. La sala no entendía cómo el asegurado podía «sorprenderse». La Audiencia recalcó: «No puede calificarse de inusual o inusitada en una zona climatológica tan singular (Galicia) como aquella en la que se localiza la vivienda asegurada. Lo excepcional sería que se constituyere la garantía para cualquier daño proveniente de un fenómeno tan corriente como la lluvia». Y dejó caer que la póliza tenía una prima muy baja porque cubría, de forma general, desde incendios hasta fenómenos atmosféricos.

«Cláusula exorbitante»

El caso acabó en el Supremo, que ahora ha dictado una sentencia que apoya al reclamante porque las condiciones de la aseguradora le generaron «confusión».

La alta sala sostiene que el promotor que firmó el seguro razonablemente podría creer que estaba acogido a la cobertura del riesgo por lluvia, cuando de forma «poco transparente» se incluía una condición especial en la página 14 de la póliza, «que alteraba el contenido usual de este tipo de contratos, alterando las expectativas razonables del asegurado, confiado en el texto de las condiciones particulares de la póliza».