Míchel se despide con épica

m.v.f. VIGO

VIGO

XOAN CARLOS GIL

El Coruxo remontó dos goles ante el Covadonga en el adiós del técnico

24 may 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Coruxo llegaba a la última jornada con los deberes hechos y con ganas de dedicar un triunfo a su afición tras una temporada dura. Sobrevolaba en el ambiente, además, que era el último partido de Míchel Alonso al frente del equipo -él mismo lo confirmaría luego en rueda de prensa expresando su sensación de que el trabajo en O Vao «está hecho» por su parte- y teniendo enfrente al colista que no conoce la victoria en esta fase, todo invitaba a sumar los últimos tres puntos. Fue así, pero remontada épica mediante.

Los verdes, con varias caras poco habituales en el once y unos cuantos titularísimos en el banquillo, no entró bien al partido y lo pagó caro ante un Covadonga que se despedía de la categoría. Tras un par de aproximaciones tímidas en los primeros compases -un lanzamiento lejano de Esteban y una llegada de Rivera en fuera de juego-, fue el conjunto asturiano el que apretó y encontró premio, viéndose dos goles arriba a los diez minutos de partido. Un saque de banda se convirtió en el primero a los cuatro minutos cuando Pablo Crespo cayó ante un contrario sin que el colegiado señalara falta y, en medio del barullo, Manuel Pozo metió el pie para batir a Alberto.

Poco después, una pérdida coruxista dejaba el segundo en bandeja a Sergio Ríos, que no falló para poner el 0-2. Pudo haber recortado distancias casi de inmediato el equipo local por mediación de Álex Ares tras una jugada con Esteban y Salgueiro, pero la defensa visitante sacó prácticamente en la línea de gol cuando estaba a punto de colarse.

El Coruxo trataba de rehacerse, pero el Covadonga recuperaba rápido el balón y volvía a la carga y tiraba de velocidad para crear más ocasiones de peligro que los vigueses. Aun así, dispusieron de varias tentativas los de Míchel, como un centro de Antón que Vila, forzado, cabeceó alto o un balón de Jacobo Trigo que se paseó sin que Rivera llegara por poco al remate. El vilagarciano, sin embargo, iba a poner la primera piedra de la remontada aprovechando un centro de Esteban para hacer el 1-2 con el que se llegó al descanso.

En el inicio de la segunda parte, Míchel movió banquillo en busca del triunfo y entraron Moha Chabboura, Mateo y Silva por Rivera, Vila y Yebra. Fue a más el equipo, que firmaría el empate en el minuto 66 fruto de una gran llegada por velocidad de Moha, que solo tuvo que empujar el balón para batir al guardameta juvenil del Covadonga Hugo Escobar.

Pero el Coruxo no se conformaba y buscaba el tercero ante un rival golpeado por el empate y que fue de más a menos. Y eso que Sergio Ríos puso a prueba a Alberto a falta de 20 minutos, encontrando como respuesta una gran intervención del portero local.

Moha, que salió con muchísimas ganas, envió el balón al fondo de la red en una jugaba embarullada en el área pequeña, pero el tanto fue anulada por una falta sobre el guardameta visitante. Poco después, una gran jugada de Mateo la saldaría Chevi con el 3-2. A partir de ahí, con menos de diez minutos por delante, el Coruxo parecía no estar saciado y buscó el cuarto como si le fuera la vida en ello. Tuvo ocasiones, pero ya no hubo más.

El equipo finalizó como campeón de grupo y estará la próxima temporada en Segunda RFEF. Pero será sin un Míchel Alonso cuyo nombre coreó la afición coruxista en los minutos finales y que luego recibió el aplauso de sus jugadores en sala de prensa al oficializar su adiós.