El norte de Portugal recobra vida con el desembarco de los turistas gallegos

Monica López Torres
MÓNICA TORRES VALENÇA DO MINHO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vázquez

Ayer coparon el 50 % de las mesas en Valença y para hoy se espera un lleno

09 may 2021 . Actualizado a las 13:00 h.

La reapertura de Galicia comenzó a celebrarse ayer en la raia. La fortaleza de Valença, punto de encuentro estratégico entre los vecinos de las dos riberas del Miño internacional, ha vuelto a la vida. Los restaurantes con más solera del recinto amurallado, que durante los últimos seis meses permanecieron cerrados, recibieron con alivio a sus primeros comensales gallegos. «Nun día normal, o 90 % dos clientes son galegos e o 10 % restante, portugueses. Para mañá xa temos máis dunha ducia de mesas confirmadas, vai ser un día de festa, sen dúbida», confirma en O Baluarte Manuel Silva. En la mesa, atiende a una pareja de madrileños residentes en O Porriño. «Llevábamos meses sin catar el arroz de marisco y somos clientes asiduos. Hay que empezar la rutina cuanto antes y vivir a situación con respeto pero sin miedo», defienden Jesús y Paz mientras brindan con un buen vino verde.

A veinte metros, en el Bom Jesús, donde han instalado una carpa sobre la explanada para mantener el aforo, aun guardando las distancias de seguridad, también disfrutan del primer fin de semana de trabajo. «A metade das mesas que temos hoxe son de galegos», asegura el encargado mientras recibe a otra pareja de Vigo.

Desde O Grove viajaron María y Marusela, fieles al restaurante A Fortaleza. Ante una hermosa pieza de bacalhau à moda cuentan: «Estabamos presos e ansiosos por poder saír e, por suposto, de comer un bo bacallau». Madre e hija, mientras, inmortalizan el momento con unas fotos.

«Como os demais restaurantes da fortaleza aínda reabrimos o mércores e hoxe, das corenta mesas que servimos, eran todas de galegos menos tres», confirma uno de los encargados de este establecimiento. Tanto él como sus colegas de los restaurantes de la zona insisten en el mismo mensaje: «Estamos preparados e ansiosos por recibir ós galegos. Confiamos en estar mañá cheos».

Casi todos los comercios volvieron también a reabrir, pero los clientes aún entraban a cuentagotas y casi todos hablaban portugués. Desde O Baixo Miño cruzaron por Tomiño hacia la feria de Cerveira. En Valença aún se siente cierto letargo y fuera de la fortaleza la actividad es casi inexistente, más allá de los locales de restauración y hostelería. Previsiblemente, la afluencia se disparará en domingo.

Los peregrinos esperan ante el temor a multas por cruzar el Miño

La reapertura de la comunidad es esperada en la puerta del entrada del Camino Portugués como el inicio real del Xacobeo. Los albergues de Tui confirman el aluvión de reservas y, en el caso de Rebeca y Sabrina, evidencia la situación con la que estos días se han topado muchos peregrinos al llegar al Miño. «Comenzamos el Camino por la costa en Oporto el día 25 y llegamos a Valença hace quince días. Como no se podía cruzar, volvimos atrás por el camino del norte y el viernes vinimos en tren a Valença, donde estamos esperando a poder cruzar mañana por Tui sin problemas», explican estas dos peregrinas alemanas. «Es nuestra primera vez en Galicia y estamos contentas porque queremos ver el botafumeiro», dicen.