El Cunqueiro activa un plan por si hay trombosis raras en vacunados

Ángel Paniagua Pérez
Ángel Paniagua VIGO / LA VOZ

VIGO

M.MORALEJO

Puede medir un tipo de anticuerpos relacionado con estos eventos

18 abr 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo ya ha elaborado un protocolo por si se produce el raro caso de que una persona vacunada contra el coronavirus sufra un evento trombótico, como los pocos que se han descrito para los cuatro medicamentos que están aprobados y que han llevado a varios cambios de planes con AstraZeneca y a la paralización de Janssen antes de que llegase a administrarse. Los casos descritos de trombosis de senos venosos están asociados a una bajada de las plaquetas y no se ha determinado científicamente que la causa sea la vacuna.

«Lo que parece que ocurre, pero no está confirmado, es que el medicamento produce una respuesta inmunitaria que hace que se formen unos anticuerpos contra las plaquetas», detalla la jefa de servicio de hematología, Carmen Albo, «y estas alteran su función, se agregan y se trombosan». Estos anticuerpos se llaman antifactor plaaquetario 4. «Pero el riesgo de trombosis en la población general es más grande que en la vacunada», recuerda la hematóloga, «y el beneficio de la vacuna es mucho mayor que el riesgo de trombosis».

De hecho, la Agencia Europea del Medicamento, ha recomendado en todos sus informes que la vacunación con AstraZeneca continúe. En el último señaló que a fecha 4 de abril se habían reportado 224 casos entre 34 millones de vacunados.

Pero, por si acaso, el Cunqueiro ya tiene un protocolo. Si alguien ingresa por una trombosis de este tipo y ha sido vacunado, entonces se comprobará si tiene esos anticuerpos específicos que cita la doctora Albo, y se medirá su cantidad. El protocolo se ha adaptado, porque la técnica ya se había puesto en marcha para vigilar esos anticuerpos en pacientes que se tratan con heparina. Si se determina que el paciente tiene estos anticuerpos, entonces se le da un tratamiento de anticoagulación oral que no sea heparina.

Pero Carmen Albo sigue subrayando la importancia de las vacunas. «Nos llaman pacientes y anticoagulados y nos preguntan si pueden vacunarse... ¡claro que pueden! Los factores habituales de riesgo trombótico no están relacionados con estos eventos», aclara. Albo recuerda que el riesgo de una trombosis de senos venosos por tomar anticonceptivos es del 0,12 %, por fumar es del 0,18 %. En el caso de la vacuna sería del 0,0001 %.

Tratamiento preventivo

Las trombosis asociadas al covid no son nuevas. De hecho, el riesgo de sufrir una trombosis en general -no la específica de senos venosos asociada a la bajada de plaquetas- si se padece esta enfermedad es del 0,165 %. «Hay pacientes que tienen múltiples trombos venosos o embolismos pulmonares; otros tienen trombosis arteriales, que pueden ser más graves».

En la primera ola, el servicio de hematología elaboró un protocolo para tratar de manera preventiva con anticoagulantes a las personas ingresadas por el covid o a algunas que estaban en su domicilio y ya tenían factores de riesgo. También era relevante para las embarazadas, a quien los ginecólogos siempre recomiendan que den largos paseos, pero no podían hacer caso a esa sugerencia por el estricto confinamiento domiciliario. Preventivamente se les daba anticoagulación para evitar los trombos del covid.

El equipo de hematología del Chuvi
El equipo de hematología del Chuvi

«Esperamos que el Ministerio de Sanidad nos autorice a utilizar la terapia CAR-T, ya estamos autorizados»

El servicio de hematología trata un amplio campo de dolencias. Hace unos 50 trasplantes de médula cada año y tiene a muchos pacientes en seguimiento con leucemias, linfomas y otras enfermedades oncológicas. Ahí empieza a cobrar fuerza el tratamiento más avanzado que existe contra el cáncer, el CAR-T, que se basa en modificar los linfocitos T de cada paciente para que combata el cáncer. Carmen Albo confía en tener autorización para aplicarlo.