Goleada hacia la salvación

x.r.c. VIGO

VIGO

Oscar Vázquez

Silva, con dos goles, guía el triunfo del Coruxo ante el Oviedo B en un partido en donde los verdes tiraron de oficio y manual

17 abr 2021 . Actualizado a las 19:34 h.

El Coruxo no falló en su partido del año. Bajo el liderazgo de Diego Silva, firmó una actuación de manual ante el Oviedo B y como recompensa consiguió la goleada de la temporada, que le permite dar un paso de gigante hacia la salvación. De momento, durmió en la segunda posición del grupo de permanencia empatado con el líder, el Pontevedra, y además deja tocado a un rival directo como el filial carbayón.

El 4-0 no tuvo el guion acostumbrado de O Vao. Quizás alertado por el poder del Coruxo como local, el Oviedo B salió a tener el balón y a profundizar por su banda derecha, por donde llegaron los dos primeros sustos para Alberto. A diferencia de otras ocasiones, los de Míchel Alonso no estaban cómodos e iban a rebufo de los jóvenes del Vetusta.

La zozobra duró un cuarto de hora. El tiempo que Míchel tardó en ajustar la sala de máquinas con la entrada de Chevi (por el lesionado Yebra), que coincidió con el primer aviso de Andriu con un cabezazo tras un córner.

Ese fue el punto de partida para que el Coruxo comenzase a tocar, abriese el campo y crease las primeras ocasiones. Sin embargo, el gol que abrió la lata llegó como continuación del balón parado, con Silva rematando entre un bosque de piernas, que confundieron al portero ovetense. El tanto llegó en el tercer minuto de prolongación del primer tiempo.

El Oviedo B, con el dinámico Prada en el campo, volvió valiente y con ritmo del vestuario, pero para entonces el Coruxo ya había aprendido la lección. Todo pasaba por robarle el balón al rival y presionar arriba para que los visitantes no se sintieran cómodos. A esos dos conceptos de manual de partido se encomendó el equipo, que además se vio beneficiado por el acierto en una de sus primeras llegadas. De nuevo fue el balón parado el que abrió las puertas del gol. En este caso con un remate de Chevi en el primer palo al que no pudo llegar Alberto Hórreo, el portero visitante.

Con el 2-0 no hubo relajación. Andriu botó con decisión una falta centrada que desvió el meta ovetense y Steven no encontró el gol en una de las contadas oportunidades en las que pudo ganarle la espalda a la defensa verde.

Una zaga que tampoco sufrió en exceso cuando entró en el campo el espigado Gassan, un tronco de casi dos metros con más técnica que juego aéreo y que con un taconazo puso a prueba a Alberto. De la parada del meta local se pasó a la sentencia con un gol de Pedro Vázquez tras un jugadón de Silva y con un intercambio de papeles para que el tomiñés firmase el cuarto. Un triunfo que vale un potosí.

CORUXO: Alberto, Antón de Vicente, Andriu, Pablo Crespo, Manu, Jacobo Trigo (Pedro Vázquez, min. 79), Yebra (Chevi, min. 9), Mateo (Rivera, min. 79), Aarón, Moha (Álex Ares, min. 69) y Silva.