Condenado a 26 meses de cárcel el ex alcalde pedáneo de Bembrive por idear una obra fantasma para lucrarse

VIGO

M.MORALEJO

La Audiencia de Pontevedra recalca «sin ninguna duda» que Roberto Ballesteros, que ya cumple otras sentencia por prevaricación, malversó fondos públicos

10 abr 2021 . Actualizado a las 02:40 h.

Roberto Ballesteros alcalde pedáneo de Bembrive (Vigo) hasta que fue obligado a dimitir en el 2018 al ser condenado por prevaricación, ha sido objeto de una nueva sentencia, pero esta vez de prisión, al estimarse que ideó una obra que no existió con el fin de lucrarse. La Audiencia de Pontevedra con sede en Vigo considera probado «sin ninguna duda» que el ex alcalde socialista montó con el representante legal de la empresa de construcción Quintela Carrera un «ardid» para mediante un simulado contrato verbal de una obra en una calle reformada poco antes, elaborar una factura pasada al cobro a la Entidad Local Menor, que el pedáneo firmó para su pago desoyendo los reparos del interventor y secretario. La sentencia recalca que «las obras referidas nunca fueron ejecutadas» por la constructora implicada, cuyo responsable también ha resultado condenado en un fallo judicial que pueden recurrir.

Ballesteros tendrá que afrontar por sendos delitos de malversación y prevaricación una pena de dos años y dos meses de prisión con inhabilitación especial para el derecho de sufragio pasivo durante el mismo tiempo y una inhabilitación para cargo y empleo público de siete años. El tribunal señala que debería haber impuesto al ex alcalde una pena mayor, pero optó por rebajarla al tratarse de una única factura y estimar que su importe de 9.438 euros no es especialmente elevado, aunque deja claro que «es patente que los acusados, con su actuación, dieron un destino irregular y contrario a la Ley a fondos públicos».

Roberto Ballesteros cumple una pena de siete años de inhabilitación para cargo público al ser declarado autor de un delito de prevaricación por haber suspendido en junio del 2013 las retribuciones de los vocales del PP en la Entidad Local, pese a haber sido advertido de la ilegalidad por el secretario-interventor.

Un funcionario objeto de denuncias desde que accedió a la vida política

Roberto Ballesteros ha hecho frente a todas las denuncias clamando, como ahora, su inocencia. Prácticamente desde el mismo año (2011) en el que se convirtió en alcalde pedáneo de la parroquia viguesa de Bembrive le llovieron las acusaciones. Una compañera de lista que se sintió agraviada por no obtener el empleo que asegura le había prometido el regidor, le acusó de utilizar su puesto en el departamento de Urbanismo del Concello de Vigo para facilitar trámites, gestiones y oposiciones a conocidos. Las denuncias se archivaron y la comisión de investigación municipal tampoco llegó a nada, pero la polémica no ha dejado de perseguirle, y ahora las condenas.