Alternativas para deshacerte de tus muebles en Vigo: rastros, Reto o recogida municipal

Laura Míguez Rúa
L. Míguez VIGO

VIGO

XOAN CARLOS GIL

Tras la pandemia son muchas las personas que afrontan renovaciones y reformas en casa, te contamos qué hacer con lo que te sobra

12 feb 2021 . Actualizado a las 13:02 h.

Nada como una pandemia y un confinamiento para revalorizar nuestro hogar. Vigo no se ajena a ello y los ciudadanos que buscan reformar o renovar sus viviendas no deja de crecer. En previsión de que el teletrabajo haya llegado para quedarse y de que toque pasar más tiempo en casa, para muchos es momento de cambios. Pero entonces llega la duda, ¿qué hago con los muebles viejos? Aquí te lo contamos.

Asociación Reto. Es una buena forma de darle una segunda vida a todos los muebles que tú ya no quieres. Esta entidad es un centro de rehabilitación de drogodependientes que cuenta en la actualidad con más de 25 personas. Disponen de un camión para hacer la recogida a domicilio y se encargan ellos del transporte y traslado si los muebles están en buen estado y les sirven para poner a la venta en sus tiendas, ubicadas en Mos y en la Avenida de Castrelos. Por la mañana atienden de 9 a 13 y por las tardes de 16 a 18.00.«Hacemos pequeñas reparaciones a lo que nos dan y viene mucha gente a comprar, porque hay cosas que logran por 20 euros en lugar de 200.Tenemos muchos armarios, mesillas, cómodas, sofás... es una nave de tres plantas llena. El precio es siempre negociable, nos acomodamos a la necesidad de las personas», explica Christian Molina, uno de los responsables. También logran algunos ingresos vaciando pisos cuando no hay nada aprovechable, ya que ellos se encargan de llevarse los muebles aunque luego no puedan revenderlos. Teléfono de contacto: 986 29 74 87.

Rastro. En otro tiempo era el viaje fijo de los enseres que los vigueses tenían en casa y ya no usaban, aunque ahora reconocen que el número de compradores y vendedores ha descendido de forma abismal y que el horario impuesto por la pandemia les ha perjudicado. «Desde que se popularizaron las compras y ventas de segunda mano en portales de Internet el bajón ha sido tremendo. Entiendo que hay particulares que les compensa, porque no tienen que pagar IVA ni facturas ni nada, explican desde la calle Pino. Allí opera la segunda generación familiar de un negocio que lleva más de 40 años funcionando. «Ahora mismo intentamos aguantar para jubilarnos, en cinco o seis años, por seguir cotizando y comiendo, pero la siguiente generación ya no está en esto», explican desde el local, donde se hacen cargo de muebles y otros artículos a los que los vigueses quieren sacar rentabilidad. «Sobre todo ahora nos contacta gente mayor o que le urge vaciar y hacer sitio», comentan desde el Rastro.