La factura del año covid en las diez lonjas de la ría de Vigo: 12 millones de pérdidas

Monica López Torres
mónica torres VIGO / LA VOZ

VIGO

m. torres

Su facturación cae un 10 % arrastradas por las restricciones en la hostelería y la movilidad

10 feb 2021 . Actualizado a las 12:46 h.

La pandemia del coronavirus también ha puesto patas arriba la economía del sector pesquero. Las diez lonjas del área de Vigo comercializaron 31,5 millones de kilos de producto y facturaron 108.251 millones de euros en el 2020. La factura del año covid les ha hecho perder 12 millones de euros en conjunto, lo que representa un 9,6 % del total de los ingresos respecto al año anterior y un 10 % de las descargas.

El impacto no ha sido homogéneo. Por ejemplo, el récord de cotización del percebe en noviembre posibilitó que los pósitos de Baiona, A Guarda y Cangas tuvieran un respiro pese al cierre de la hostelería y las restricciones de movilidad. El bum de los canales de distribución online y el incremento del consumo doméstico de marisco posibilitó que, aunque en los primeros meses de la pandemia fuera muy duro comercializar el producto, se abrieran nuevos canales de cara a la época navideña. Eso explican estas cifras.

A Guarda es, con diferencia, el pósito que mejor se comporta. Aunque subastó 31.000 kilos de producto, sus resultados económicos superaron ligeramente los del 2019, cerrando el año con unos ingresos de 1,6 millones de euros por ventas en lonja. «Supoño que se conseguimos salvar o tipo foi porque sempre que poidemos saír a traballar, saímos; porque o produto tiña saída e tamén porque somos unha confraría moi pequena respecto de outras», valoraba ayer la patrona mayor de A Guarda, Silvia Crespo. A pocos días de que se cumpla el primer aniversario del cierre de actividad decretado en marzo de 2019, recuerda que aquellas semanas fueron especialmente duras. «Ao principio non había saída nin para o peixe polo que houbo unha forte caida dos prezos. Logo xa evolucionou e o peixe tamén se vendía», señala Crespo, que explica que las cuentas del pósito guardés «dependen do peixe, do ourizo e do percebe». Nunca dejaron de ir al erizo, incluso entre marzo y mayo, cuando había un confinamiento general. El percebe fue un colchón. «Foi unha campaña moi boa, tanto en calidade como en precio. Ogallá este ano continúe así», desea. La sucesión de temporales pone de nuevo contra la cuerda al sector. Su cofradía no tiene canales de venta online y todo es a través de lonja. «Dende que comezou este novo confinamento, notamos tamén a baixada do ourizo, que dende outubro a decembro saiu ben», apunta. En la lonja guardesa se vende además la lamprea y la angula del Miño. «A lamprea non está tendo saída e o meixón subastouse hoxe a 190 euros o quilo», señaló.

En el otro lado de la balanza. Arcade. Perdió un millón de euros en el 2020, casi la mitad de sus ingresos con un desplome también de kilos en lonja. Su patrón, Xoel Schwarz, recuerda que las mariscadoras de a pie casi no pudieron trabajar y la almeja es uno de los puntales de su economía. Empiezan el año con la intención de poner en valor su choco. «Queremos que en Redondela se consuma o choco de aquí e non como ata agora, que a maioría ía para fóra, por iso suprimimos a poxa e apostamos polo etiquetaxe individual, a venda directa en lonxa e unha rede de vendedores autorizados», dice.