Un hada triunfa en el monte Aloia

Monica López Torres
mónica torres TUI / LA VOZ

VIGO

La educadora ambiental Natalia Lago ejerce a diario como guía mágica del parque

09 ene 2021 . Actualizado a las 20:26 h.

En Tui, no solo hay elfos, Reyes Magos y Papá Noel. También existen las hadas y, a diferencia de las demás criaturas fantásticas, a una de ellas sí que se le puede ver en cualquier época del año. Solo hay que llamarla o mandarle un WhatsApp para que se manifieste haciéndose corpórea y acompañe a cuantos quieran descubrir de su mano los tesoros que esconde el primer parque natural creado en Galicia. A fada do Aloia es Natalia Lago, una educadora ambiental e infantil con una dilatada experiencia tanto en este parque, por ser tudense, exscout y trabajar desde hace años en su centro de interpretación, como en el trato con los niños. En plena pandemia decidió desplegar sus poderes y, pese a las restricciones de movilidad, ha tenido que trabajar hasta con los Reyes Magos el día 6 para atender a las familias que solicitan su servicio como guía experta por el corazón del parque tudense. Pese a las gélidas temperaturas, hace estas guías personalizadas a diario. «Aun con las restricciones de movilidad, las rutas están teniendo una gran aceptación entre los vecinos de Tui, sorprendidos porque, pese a ser de la ciudad, al recorrer alguno de los seis caminos interpretativos siempre descubren tesoros ocultos que el hada les revela», explicó ayer a La Voz Natalia antes de acudir a su cita de la tarde con una nueva familia.

Su experiencia en el Centro de Interpretación del Aloia despertó el interés por emprender su propio proyecto. «Algo en mí me decía que podría hacer de nexo de unión entre la naturaleza y los visitantes de una manera mágica, ya que es un lugar de cuento y el personaje de A Fada do Aloia me nació como si de un sueño se tratase», explica. La pandemia frenó inicialmente la puesta en marcha de su idea hasta que se percató de que, realmente, era cuando más podía aportar. «Me di cuenta de que podía ser un buen momento al ser una actividad al aire libre y por lo tanto segura, así que decidí lanzarme y guiar las rutas como A fada do Aloia», indica.

Por el día, pasa cada vez más tiempo en el mundo de las hadas y en el monte, lo que evidencia que su propuesta ha cuajado y se aventura una larga lista de espera tras el confinamiento. Su experiencia le ha demostrado, además, que «las familias con niños necesitan este tipo de ocio ahora más que nunca». Por ello decidió diseñar también unas rutas especiales para los más pequeños de la casa. «Hay una senda de tan solo 700 metros de longitud muy interesante para niños a partir de 3 años. Las rutas son sencillas para cualquiera (la más larga es de 2,5 kilómetros) y además accesibles porque vamos caminando tranquilamente, parándonos para observar e interpretar todo el patrimonio que atesora el parque, tanto natural como etnográfico, arqueológico, paisajístico y cultural», señala Lago.