Las rampas mecánicas de la Gran Vía ya permiten salvar un desnivel del 10 %

Caballero inaugura la obra con la mente puesta en los dos tramos que faltan


vigo / la voz

Las rampas de la Gran Vía ya están en uso después de un año y medio de obras. Los peatones ya pueden subir sin esfuerzo desde la altura de María Berdiales hasta la calle Venezuela y el tráfico rodado se ha normalizado en la calle. Estarán operativas de domingo a jueves de 7.00 a 23.00 horas, y los viernes y sábados hasta la medianoche. El alcalde inauguró ayer la obra con su colorida y florida cubierta acristalada, que protege la instalación de las inclemencias del tiempo y que durante los últimos meses fue objeto de cientos de comentarios en las redes sociales. Las obras han estado envueltas en la polémica porque supusieron la tala de los árboles del bulevar y por el impacto visual de los arcos de colores que protegen la instalación en una de las calles más señoriales de la ciudad. El gobierno local alegó que los árboles fueron retirados porque estaban enfermos y se podían caer causando daños a los peatones.

Unos paneles fotovoltaicos colocados sobre algunas cristaleras avivaron recientemente el debate. Sobre la estética de las rampas, Abel Caballero señaló que le gustan mucho y ayer dio la enhorabuena a los responsables del proyecto. «Mis felicitaciones porque esto supera lo que preveíamos. Sabíamos que iba a ser excepcional y supera nuestras previsiones», manifestó.

Obra estrella

Las cintas de la Gran Vía son la obra estrella del proyecto Vigo Vertical. Permiten salvar un desnivel de un 10 %. Los elementos vegetales, los bancos, las esculturas, una fuente, un jardín vertical y una pantalla de luces led completan el conjunto.

El regidor manifestó que su intención es poder completar el proyecto en el futuro para que las cintas mecánicas culminen en la Plaza de España y partan desde la calle Lepanto. El proyecto no se pudo ejecutar de una sola vez porque la Xunta emitió un informe negativo al existir edificios protegidos en las inmediaciones. La administración autonómica tampoco permitió que las obras afectaran a la estatua de los rederos, que el Concello quiso cambiar de ubicación.

Los trabajos corrieron a cargo de la UTE San José y Construcciones de Obras y Viales y contaron con un presupuesto de 5,1 millones de euros, que estuvieron cofinanciados por la Unión Europea a través de Fondos Feder.

Caballero afirma que están realizando 150 humanizaciones en Vigo. Explica que antes que él, hubo alcaldes que, como mucho, reformaron tres o cuatro avenidas, que ha tenido que arreglarlas «porque estaban mal hechas», criticó. Tras la apertura de las cintas de la Gran Vía, el Concello planea instalar ascensores entre García Barbón y Vía Norte y entre Travesía y Aragón.

Conoce nuestra newsletter con toda la actualidad de Vigo

Hemos creado para ti una selección de noticias de la ciudad y su área metropolitana para que las recibas en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
10 votos
Comentarios

Las rampas mecánicas de la Gran Vía ya permiten salvar un desnivel del 10 %