Adiós a la Presa do Inferno, en el Verdugo

Antón lois AMIGOS DA TERRA VIGO@TIERRA.ORG

VIGO

Tras 131 años de explotación, concluye el plazo de concesión y deberá desmontarse

18 dic 2020 . Actualizado a las 22:17 h.

Que sigan naciendo como setas proyectos de nuevas presas en los ríos es la norma. Por eso es noticia que una desaparezca y un río recupere su naturaleza. Si disculpan el juego de palabras, hablamos de transformar el infierno en paraíso.

Según el Plan Hidrolóxico Galicia Costa, el plazo de concesión para la central hidroeléctrica Ponte do Inferno (código ES014HID010002) finalizó en marzo de 2017, después de 131 años de explotación especialmente duros para el río Verdugo a partir del recrecimiento de la presa, de 5 a 12 metros en 1994. El expediente de extinción, promovido desde el colectivo A Rente do Chan-Pladever e iniciado desde Augas de Galicia fue apoyado por los Concellos de Soutomaior y Ponte Caldelas.

En estos años de aprovechamiento, las empresas no tuvieron ningún tipo de consideración ambiental con el río ni su entorno, más bien todo lo contrario. Fueron abiertos varios expedientes por incumplir la normativa y multadas en varias ocasiones. Los caudales ecológicos no se respetaron ni se dotó de aforador a las tomas de agua, por lo que no se podía realizar la comprobación de dicho caudal que debería ser como mínimo de 955 l/s (alguna vez llegó a secarse completamente la salida de agua).