Vigo se queda sin cine de autor

Begoña Rodríguez Sotelino
b. r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO

Breixo Lens

La gerencia de los Norte evita poner fecha de vuelta «hasta que la situación se normalice, para no poner en peligro a nadie»

30 sep 2020 . Actualizado a las 01:46 h.

Medio año lleva Vigo sin las únicas salas de exhibición que apuestan por una oferta diferenciada, alejada de las películas comerciales. Hace años que Multicines Norte navega a contracorriente programando cine de autor y películas independientes, a las que les sumaron la posibilidad de apreciarlas en versión original. El estado de alarma decretado a mediados de marzo obligó a todos los cines a cerrar, pero poco a poco, todos, menos los Norte, han regresado aunque la situación actual que viven los exhibidores no es, ni con mucho, la idónea. A finales de junio, con la desescalada se incorporaron a la nueva normalidad los cines centros comerciales: Galicine en Plaza Elíptica, Yelmo del Centro Comercial Travesía y Gran Vía, del espacio comercial del mismo nombre; y también en Nigrán, el histórico Imperial de A Ramallosa.

En Vigo, el cine Salesianos decidía posponer el regreso a septiembre, ya que reconocían que realmente, en verano, con o sin covid, no hacían proyecciones. A finales de agosto ya anunciaban su vuelta en redes sociales. Multicines Norte también lo dejaba para más tarde. Su gerente, Pablo Vázquez, anunciaba que esperarían hasta después del verano: «Preferimos reabrir cuando se estabilice o normalice más la situación». El tiempo pasó, la situación mejoró y no abrieron.

Ahora, al subir el número de casos de covid, la empresa sigue sin ganas de arriesgarse ni poner en peligro la salud de sus clientes: «Una parte importante de nuestro público tiene una edad avanzada y preferimos no ponerlos en peligro a ellos ni a nuestros trabajadores», afirma Vázquez, que añade que son conscientes de que hay demanda de su cine, «pero no lo veo por ahora. De momento, no volvemos. Hemos estado estudiándolo, pero no. Quizás en Navidad, si la situación va a mejor», afirma el empresario, que tiene también salas en Santiago y otros negocios en otros sectores, que le permiten demorar la decisión, que, afirma, nada tiene que ver con las obras del entorno.

La única posibilidad que por ahora tienen los cinéfilos de ver cine alternativo en una gran pantalla es la que sigue ofreciendo el Cine Clube Lumière, que en septiembre volvió con su cita habitual de los lunes en el auditorio municipal del Concello.

Galicine: «Estamos facturando en torno a un 40 % menos que el año pasado»

Las salas de los grandes grupos exhibidores, como la nacional Yelmo, o las gallegas Gran Vía y Galicine, trataron de recuperar la normalidad desde que se permitió al sector volver a la actividad aunque con restricciones.

Arturo Rodríguez, gerente de Galicine, reconoce que las perspectivas no son buenas. «Estamos facturando en torno a un 35 o un 40 % de lo que se hacía el año pasado». Los estrenos que se han ido retrasando son una baza fundamental para reactivar el negocio, pero «llegan a cuentagotas. Y las grandes siguen sin atreverse. Una de las grandes distribuidoras, Disney anunció, por ejemplo, que no va a sacar ninguna película hasta el año que viene. Como otra de ese calibre haga lo mismo, nos fulminan», augura.

Los profesionales reconocen que se amoldan a lo que hay, pero lo que hay es más bien poco: «Con esta situación, no sabemos cuánto podremos aguantar si no tenemos material atractivo», afirma el responsable de las salas ubicadas en el centro comercial Plaza Elíptica, con capacidad para 1.400 personas. «El aforo reducido al 70 % no llegamos ni a utilizarlo. Estamos en un 55 %. Primero, por seguridad. Bloqueamos más butacas de lo que se nos pide, dos a cada lado de cada espectador si va solo, asegura Rodríguez añadiendo que las medidas de seguridad que han puesto en marcha en estos cines «son de las mejores que hay, porque además nebulizamos las salas aplicando un viricida cada día».

Sobre la escasa oferta de títulos, vital para atraer a los espectadores, lo mismo opina Diego Silva, director de Gran Vía Cines, que disponen de 50-60 % del aforo de sus 1.400 butacas. «Sin estrenos internacionales, mucho tiempo no se puede seguir porque no es rentable. Y se están retrasando».