Los médicos de familia ya tienen lista de espera de más de diez días

El PAC se llena en fines de semana: a las urgencias se unen las llamadas del covid


Vigo / la voz

La lista de espera para ir al médico de cabecera se está disparando. La situación varía según el profesional y el centro de salud, pero tanto los facultativos consultados como las comprobaciones realizadas por este periódico en una decena de centros muestran demoras de unos diez días o doce días. En algunos casos superan las dos semanas, tanto en Vigo como en el área sanitaria. En estas fechas se juntan las vacaciones de algunos facultativos, las bajas y, sobre todo, la falta de sustitutos para cubrir las ausencias. El resultado son los enormes retrasos para ir a una consulta que, además, en un primer momento siempre es telefónica.

Los doctores de cabecera tienen agendas con 32 citas, de las cuales ocho, en principio, son presenciales y el resto son telefónicas. Por Internet solo se puede pedir esta última. En la llamada, según el problema que le cuente el paciente, pueden darle una cita para que acuda al ambulatorio. Muchos ciudadanos se quejan de que los obliguen a tener una consulta telefónica. Para la médica Susana Aldecoa, del centro de salud de Beiramar (ubicado en Rosalía de Castro), el problema es otro: «Si diésemos la cita telefónica para el día siguiente, a mucha gente le parecería bien, aunque luego tuviésemos que dar la cita presencial, porque el paciente notaría que estamos ahí». Opina que al tardar en dar la primera asistencia «hay pacientes que creen que no queremos atenderlos... ¡y no paramos!».

Esta doctora, que es presidenta de la Asociación Galega de Medicina Familiar e Comunitaria, explica que para cualquier enfermedad aguda no tiene sentido una cita al cabo de dos semanas, «y para el manejo de los crónicos no es la mejor estrategia». «Todo esto rompe la accesibilidad y la longitudinalidad de la atención primaria», lamenta.

Los centros de salud siguen abiertos para las consultas urgentes, pero uno de los resultados que está provocando esta lista de espera es que aumentan la llegada de personas a las urgencias del Cunqueiro y al punto de atención continuada de la calle Pizarro (en el anexo del antiguo Xeral) en busca de una asistencia presencial.

Al PAC acuden cada sábado o domingo alrededor de 260 personas. Los datos son solo ligeramente superiores a los que se registraban el año pasado por las mismas fechas. Pero este año hay un añadido, que es el covid. Los centros de salud se encargan de llamar a los pacientes para tramitar las bajas y para comunicarles los resultados. Esta labor recae en el PAC durante los fines de semana. Cuando abren sus puertas, ya tienen citas pendientes, algo impensable en un servicio de urgencias. Acaban siendo más de medio centenar de consultas extras cada día, tanto para comunicar positivos, como para notificar negativos, además de pedir la prueba PCR a quien llama con síntomas compatibles con la infección por el nuevo coronavirus

Si es positivo, explican al paciente las medidas de aislamiento. Si es negativo, le indican cómo tiene que permanecer en cuarentena; y esto suele generar más dudas, porque nadie se plantea si es pertinente el aislamiento tras un positivo, pero sí cuando hay que mantener la cuarentena tras un negativo. En conjunto, fuentes del PAC consideran que la demanda ha crecido en torno a un 25 %, porque todas esas consultas telefónicas suponen una importante sobrecarga.

Los cambios en atención primaria llevan pendientes desde el fin del estado de alarma. El Sergas preveía para entonces una progresiva recuperación de la actividad presencial, pero esto permanece congelado desde hace dos meses. Y el verano ha sido como los anteriores: pocos sustitutos y unos médicos atendiendo a los pacientes de otros.

El área suma seis contagios y tiene 361 enfermos

El área sanitaria de Vigo tenía en la noche del domingo 361 casos de covid-19 en fase activa, según los últimos datos informó el Servizo Galego de Saúde. Ese día se contabilizaron seis nuevos contagios y la semana concluyó con 139 y con dos fallecimientos (van 137 muertes), los primeros que se produjeron desde el 10 de junio. En este momento hay veinte personas hospitalizadas (15 en el Cunqueiro, dos en Povisa y tres en Fátima), seis de las cuales están en la uci (dos en el HAC y uno en Povisa).

A Guarda, O Rosal y Tomiño tienen 54 casos de covid

La Consellería de Sanidade ha decidido mantener reuniones con los ayuntamientos de A Guarda, O Rosal y Tomiño. Serán al menos dos reuniones por semana, que comenzaron ayer y que servirán para actualizar la información sobre la situación epidemiológica de los dos concellos afectados por las medidas y del tercero, que es limítrofe.

El alcalde de A Guarda, Antonio Lomba, informó de que su municipio tiene 29 casos activos, tras registrar tres contagios el fin de semana y varias altas. Hay cuatro brotes abiertos pero controlados, aunque lo que más preocupa son los casos no vinculados a esos brotes.

En O Rosal existen 18 casos en fase activa, según informó el Concello. Hay cuatro brotes, el del Froiz y tres de ámbito familiar. Tampoco se notificó ninguno nuevo el fin de semana.

El Ayuntamiento de Tomiño informó de que tiene siete personas con el covid-19 en fase activa y no se notificó ninguno nuevo a lo largo del fin de semana.

En total, pues, son 54.

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