El «Top Ten» de las mascarillas muy de Vigo

Pequeñas artesanas y grandes firmas se apuntan a la fabricación o venta del complemento de moda viral


vigo / la voz

Artesanos, talleres de costura y empresas textiles de muy diferentes tamaños por su repercusión en el mercado, coinciden en el año de la aparición del covid-19 en la fabricación del complemento que se ha vuelto imprescindible debido a la pandemia. Literalmente se ha vuelto viral y como con todo objeto de obligado uso, diferenciarse forma parte del juego estético. Al inicio de la cuarentena, cuando la conveniencia de su uso todavía no estaba claro, se lanzaron a su fabricación para los sanitarios decenas de costureras en Vigo y en toda la comarca . Poco a poco, fueron surtiendo también a la población que se mostraba interesada en ponérselas aunque no era obligatorio.

En Vigo se pueden encontrar en las tiendas infinidad de modelos y los fabricantes confirman que la demanda no para de crecer. «Moitos talleres se reconvertiron para facelas e o certo é qu enon paran de recibir pedidos e están saturados», comenta Pablo Rodríguez, fundador de Rei Zentolo. La marca que se hizo famosa por sus frases con retranca gallega ha decidido finalmente sacar sus propios modelos. Otra firma de diseño consolidada, Mekkdes, ha decidido no hacerlas para su venta. Aunque las siguen fabricando, las regalan en pedidos de otras prendas de la marca por cantidades superiores a 25 euros. El único caso en el las hacen es si se las solicita algún colectivo con fines solidarios y en tal caso, las donan.

También hay comercios que despachan modelos que no se fabrican en Vigo, pero que tienen gran demanda en la ciudad. Es el caso de las que distribuye en exclusiva Pedro Megía en su tienda Un Poco de Todo (Marqués de Valladares, 14), que según cuenta, es el único distribuidor oficial en Vigo de las que se hacen para las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Guardia Civil y otras especiales como las del buque escuela Juan Sebastián Elcano.

Lo mismo ocurre con Brutal Bazar. Disponen de unas mascarillas de la marca Fisura con atrevidos logotipos como Fucking virus y Puto virus, pero no son de fabricación local, sino de la marca leonesa Fisura, y fabricadas en Portugal. Las mujeres están detrás de la mayor parte de las que se hacen en Vigo. Es imposible nombrarlos a todos porque hay infinidad de pequeños proyectos, como el de Castro Bordados Personalizados y hasta mercerías de toda la vida como Saldaña tienen también sus propios modelos.

Yo Me Pongo a Coser... para sordos

La costurera de Nigrán Nieves Comesaña, que regenta la mercería Barrosiña en Gondomar. Empezó regalando mascarillas que hacía con restos de patchwork para empleadas de supermercados. Así nació el movimiento Yo Me Pongo a Coser en el área metropolitana de Vigo. Hacen mascarillas para sordos con plástico de 200 micras lavable hasta 120 grados y dejan la boca a la vista. 

Star Wars, de Patri Entretelas

Patricia Fernández empezó a coser en invierno prendas para bebés como hobby. «Con el covid surgió que pedían costureras para las mascarillas y me uní a ayudar. Estuve haciendo para residencias de mayores, para el Cunqueiro, Povisa, para la Policía... debí hacer más de mil», recuerda. «Empece así y ahora la gente sigue pidiéndolas», cuenta la joven, que hace diseños muy diferentes.

Mónica Guiyó inventa los guardabesos

La Tía Tula hace «mascatulas» y Mónica Guiyó, «guardabesos». Así llama esta viguesa con tienda en Sanjurjo Badía 200 y página en Facebook (Guiyó Creaciones) a sus mascarillas, que empezó donando. Hace cientos de modelos y hasta con bordados, para empresas, clubes y colectivos que lo piden. Hace dos tipos, uno con tres capas de tela y filtro, y otro con un tejido especial ultrarresistente.

La Tía Tula, de la alpargata a la mascatula

Yoli Fontaneda está detrás de La Tía Tula. Tenía tienda en el centro comercial Travesía hasta que trasladó el taller a su casa en Mos. Iban a ferias medievales con su mercancía textil a mano en la que las alpargatas eran su enseña. El covid lo paró todo. Se pusieron a hacer mascarillas con doble capa de TNT para donar y ahora se venden por toda España y Europa. Hay cientos de modelos.

Mr. Broc, la inspiración infantil crece

La empresa de regalo personalizado creada en Vigo por Sonia López inspirada en dibujos de niños también ha sacado su línea de mascarillas para niños y adultos (cuatro tallas) y un kit anti covid con 2 mascarillas, un gel y un neceser estampado. Certificadas (normativa UNE 0065), también se venden en farmacias. A los diseños alegres e infantiles se unen otros para jóvenes y hasta para bodas.

Modelo Bowie, de Tejetrés

Verónica Ribao es la encargada de hacerlas ella misma en Trejetrés Artesanía. Llevan doble capa de algodón, filtro TNT y hay una talla estándar para adultos y dos de niños. Como explica, «el TNT tejido no tejido, es un material de gran resistencia que repele el agua, resiste temperaturas altas y bajas y no es abrasivo al tacto. El filtro es de poner y quitar, no va cosido en la mascarilla.

Songoku, de Camisetas y Más

Cristina Oliveira está detrás de Camisetas y Más. La autónoma tiene un pequeño taller en casa y hace artesanía y productos personalizados, además de tener otra página que se llama Cris Collars, donde hace collares para perros. Empezó haciendo gorros para trabajadores de los hospitales en plena pandemia con telas donadas y después mascarillas para amigos y conocidos.

Rei Zentolo, con mucho «sentidiño»

En Rei Zentolo hacen cinco modelos diferentes y están a apunto de añadir otros cinco más al catálogo. Entre las que están disponibles hay una que lleva el logo que usaron durante la pandemia; Sentidiño. Son lavables, ligeras y realizadas con un tejido que proporciona la misma protección que una FPP2. En vez de llevar las gomas a la oreja, las lleva a la nuca, que es más cómodo.

Cromoly, la marca de skaters y bikers

El diseñador de pistas de skate que está detrás de la marca Cromoly, el vigués. Álex Durán, también ha añadido este artículo a su catálogo. Las compra a una marca Alemana y son 100% algodón con bolsillo para poner filtros. «Nosotros las estampamos en nuestro taller, las tenemos en negro en dos tallas: de 30 o de 33 centímetros. En estos momentos las blancas están agotadas».

Mamá Pata, entre las pioneras

Beatriz Torres, bajo el nombre de La Casa de Mamá Pata, fue una de las pioneras. La artesana viguesa hace mascarillas sin parar desde el confinamiento. Ella hizo de la costura su profesión hace casi una década cuando con 36 años una enfermedad la postró en cama durante más de un año sin poder moverse. Son de tela de algodón cien por cien, teflonada y antimanchas. foto M.m.

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