Alternativas sin restricciones en O Morrazo

Buscar playas solitarias es pedirle mucho a municipios que viven del turismo. Pero algunas hay


PONTEVEDRA / LA VOZ

Estar en misa y tocar la campana a la vez, tal y como dice la frase popular, es complicado. Por no decir imposible. Así que pedirle playas solitarias a los municipios de la ría de Pontevedra, a Sanxenxo, Poio, Marín y Bueu, esos mismos sitios que han hecho del turismo una de sus principales fuentes de ingresos, es querer demasiado. El urbanismo salpica prácticamente todos los rincones del litoral. Aún así, buscando con precisión de cirujano, aparecen algunas calas íntimas, de esas que por estar más escondidas y sin acceso rodado no tienen tantos visitantes. Ocurre en Ons, claro. Pero eso implica coger un barco. Sin dejar el continente, Bueu tiene otras de esas playas apartadas. Desembarcar en Cabo Udra es una buena opción para ir en busca de esas calas que quedan fuera de la agenda colectiva de los bañistas.

En Cabo Udra, sería casi un pecado no aparcar en la explanada y tratar de meter el coche hasta la cocina. Es decir, en la pista de tierra. Hay quien lo aparca ahí en cuanto el espacio escasea. Pero flaco favor le hace al entorno, tal y como recuerda el Concello. Una vez estacionado, la opción más fácil sería ir a la playa de Ancoradouro. Pero este es un arenal concurrido. Hay otras opciones. Se puede tomar un sendero peatonal, jugar al ratón y al gato con los toxos y xestas y acabar desembarcando en zonas pedregosas y solitarias donde extender la toalla. Otra alternativa es tirar por la pista de tierra y caminar hasta que un sendero diminuto, de eses donde solo se puede ir de uno en uno y donde las piernas quedan arañadas, anima a bajar hasta el litoral. Se camina unos quince minutos -como mucho- y, al fondo y a la izquierda, está la playa de O Pedrón. Una pintada en una roca indica que ahí se hace nudismo. «Hay quien está desnudo y quien viene vestido», señala una viguesa a la que un amigo trajo a este arenal y ya no lo cambia por otro. Va ella por medio del camino con nevera y demás bártulos. Y dice entre risas: «Aquí no esperes toparte con un chiringuito, aquí solo hay agua, arena y rocas... es lo mejor». Llega esta mujer y saluda a todos los bañistas, que el jueves a última hora de la mañana eran solo seis.

Cerca de O Pedrón, desandando el camino hacia la derecha, hay otra cala diminuta. Dos canes se bañan en el agua. Ellos y sus dueños son los únicos testigos de cómo bate el mar contra las rocas. Tienen arena de sobra. Aunque la cosa cambiará en cuanto suba la marea. «Lo malo en esta cala es que al subir la marea te queda un metro de arena y las rocas, pero se está muy bien», señala un hombre que también pasea un perro por el camino de cabras que rodea al arenal.

Si uno mira de frente hacia la ría y sigue a la izquierda quizás se lleve un pequeño disgusto. Por el camino anterior, el que baja desde cabo Udra, el lugar parece recóndito. Pero si se sigue la senda que va hacia la derecha enseguida aparece Mourisca, una playa de Bueu bien concurrida. Precisamente, por ese camino aparecían el jueves varios chavales ourensanos que buscaban ir hasta Cabo Udra. Pisaban ellos la última calita solitaria que hay antes de Mourisca, a la que solo se llega a pie porque ni entran los coches ni el camino es apto para bicis, y decían: «Qué chulo este sitio, de repente estamos solos».

En Marín, Poio o Sanxenxo

Hasta ahí, las calas más escondidas de Bueu, que se completan con otras que se pueden topar si se sale caminando desde el puerto de Beluso hacia la playa de Tuia. Hay un sendero por el que adentrarse en esos rincones del litoral. Son unos tres kilómetros de recorrido, salpicado por pequeñas playas, que acaban desembocando en el gran arenal de Tuia. En algún arenal, como Sartaxéns, se practica naturismo.

En Poio, Sanxenxo o Marín quizás no haya tanta playa solitaria. Pero sí arenales menos transitados que la media. En Marín, podrían ser O Santo o A Coviña. En Poio quizás se pueda hablar de Coveliño, al que hay que llegar a pie. Y en Sanxenxo Area de Agra, que ya tiene bandera azul.

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