Las competiciones de Portugal, un refugio para el atletismo gallego

El Val Miñor, con atletas con opciones de hacer mínima, tomará parte las pruebas del norte luso y solicitará permiso para los campeonatos oficiales


vigo

La frontera entre Galicia y Portugal se abre en hoy y la posibilidad de competir al otro lado de la raia se presenta como una opción muy válida para los clubes del sur de Galicia. Uno de ellos, el Val Miñor, cuyos miembros tuvieron que darse la vuelta el pasado sábado cuando se dirigían hacia Braga, pese a tener confirmados todos los permisos, prevé participar en todas las pruebas del norte de Portugal a las que pueda acceder e incluso pedir permiso para participar en los campeonatos nacionales lusos de categorías menores. Es una manera de que sus atletas más en forma puedan hacer las mínimas y de paso rentabilizar todo el trabajo realizado durante el confinamiento.

«Teño catro rapaces para facer a mínima pero necesitamos probas para facelas. Fixemos streaming todos os días cos rapaces e teño algúns que están como tiros, porque non pararon e fixeron unha preparación brutal. Necesitamos facer algo con eles», comenta Óscar Fernández, el responsable técnico del club y un pozo de sabiduría en el mundo del atletismo. «Imos ir a todas as probas que poidamos e tamén iremos ao campionato de Portugal se nos deixan». La idea de la federación lusa es hacer los campeonatos en sedes diferentes como planea la española con el estatal absoluto.

Pero competir en Portugal no es tan sencillo por motivos de su protocolo, muy estricto. De hecho, para la frustrada cita del pasado fin de semana le pidieron un justificante de que todos los que se iban a desplazar estaban bien de salud y solo permitían el acceso a la pista al aire libre de Braga del atleta, el entrenador y un responsable del club. «Só poderán participar nas competicións nacionais os atletas que asinaren un termo de responsabilidade, ou no caso de seren menores de 18 anos, polos seus educadores», indica el protocolo de la Federación Portuguesa para la desescalada.

Al mismo tiempo en Portugal se ha reducido el número de pruebas y las que sobreviven se han adaptado a los nuevos tiempos. Por ejemplo, las carreras de fondo se hacen en la modalidad de contrarreloj con salida de los atletas cada 10 segundos, mientras que en las de velocidad, como los 100 metros, solo se ocupan tres de las ocho calles para que se den las condiciones de distanciamiento social. «Hai moitas novidades por necesidade», apunta el técnico Óscar Fernández.

«O sábado pasado non nos deixaron; só ós traballadores»

El Val Miñor tenía inscripciones confirmadas para tomar parte en una prueba al aire libre el sábado pasado en Braga. Y hasta la frontera se dirigió Óscar Fernández con su atleta y un responsable del club, pero allí, y después de presentar toda la documentación, tuvieron que dar vuelta por indicación de un policía de la GNR.

«Dixeron que non nos deixaban, que só traballadores e nada máis e tivemos que dar a volta», comenta el entrenador. «Primeiro peidunos os papeis, demostramos que estabamos na lista de admitidos no torneo pero nada. Díxonos que non estabamos dentro do previsto e de volta», relata el entrenador, que también recuerda cómo el funcionario luso les pidió todos los datos, registró a los ocupantes del vehículo, el coche y su matrícula... de lo más exhaustivo.

En materia de campeonatos, y teniendo en cuenta que la incidencia del covid-19 en espacios abiertos es mucho menos. Óscar Fernández considera que las cancelaciones y los miedos vienen dados en gran medida por los viajes y los hoteles. En ese sentido en Portugal tratan de hacer un calendario con pruebas de un solo día para evitar en lo posible ese tipo de situaciones.

En Galicia, por el momento, no se ha realizado ninguna competición atlética.

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